Bertrand Russell, psicólogo: "El problema del mundo radica en que los necios y los fanáticos siempre están tan seguros de sí mismos, y la gente más sabia está llena de dudas"

Filósofo Bertrand Russell
Filósofo Bertrand RussellImagen generada con IA

El filósofo declaró que las personas más ignorantes suelen mostrar una seguridad absoluta en sus opiniones, mientras que quienes poseen más conocimiento dudan más de sí mismos.

La frase de Bertrand Russell lleva décadas circulando por libros y redes sociales porque describe un comportamiento humano que sigue apareciendo constantemente en la vida pública.

Y es que quienes más gritan sus opiniones no siempre son quienes más entienden aquello de lo que hablan. Fue un filósofo, matemático y ensayista británico nacido en 1872, considerado una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XX.

Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1950 y dedicó gran parte de su vida a reflexionar sobre lógica, política, educación, ciencia y comportamiento humano. Su trabajo pertenecía sobre todo a la filosofía y al análisis racional de la sociedad.

La peligrosa relación entre ignorancia y seguridad absoluta

Russell no pretendía insultar a las personas con opiniones firmes ni afirmar que toda duda sea señal de inteligencia. Intentaba explicar algo mucho más complejo: cuanto menos entiende alguien un problema, más fácil le resulta verlo de forma simple y sentirse completamente seguro de su postura.

En cambio, las personas que conocen mejor un tema suelen detectar matices, contradicciones y zonas grises. Esa comprensión más profunda hace que aparezcan preguntas, incertidumbre y cautela antes de afirmar algo de forma absoluta.

El matemático observaba que el fanatismo nace muchas veces de esa falsa sensación de certeza total. Cuando alguien cree tener respuestas simples para problemas complejos, desaparece la duda y aumenta la radicalidad.

Décadas después, la reflexión parece escrita para el mundo de las redes sociales, donde internet ha multiplicado las opiniones rápidas, los discursos extremos y la necesidad de mostrarse completamente seguro para destacar frente al resto.

Las plataformas digitales premian la contundencia, no la reflexión pausada. Por eso muchas veces las voces más visibles son precisamente las más rotundas, aunque no necesariamente las más preparadas.

La psicología incluso desarrolló teorías que encajan con la idea de Russell, y una de las más conocidas es el efecto Dunning–Kruger, un sesgo cognitivo que describe cómo algunas personas con pocos conocimientos sobre un tema tienden a sobrevalorar su propia capacidad.

El efecto psicológico que explica por qué muchos creen saber más de lo que saben

Uno de los aspectos más interesantes de la reflexión de Russell es que convierte la duda en algo positivo. En una época donde parecer inseguro suele interpretarse como debilidad, el filósofo defendía justo lo contrario.

Cuestionarse constantemente puede ser una señal de pensamiento crítico y de conciencia sobre la complejidad del mundo. Eso no significa vivir paralizado o incapaz de tomar decisiones; significa entender que casi ningún problema importante tiene respuestas completamente simples.

La frase de Bertrand Russell continúa vigente porque retrata un fenómeno muy reconocible en la sociedad actual: las opiniones más radicales suelen expresarse con enorme seguridad, mientras que las personas más reflexivas acostumbran a dejar espacio para la duda.

En un entorno saturado de certezas instantáneas, el filósofo recordaba algo incómodo pero esencial, que comprender realmente el mundo muchas veces implica aceptar que no siempre existen respuestas absolutas.

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