Astrónomos detectan atmósfera en un objeto "parecido a un planeta" más allá de Plutón

Astrónomos detectan atmósfera en un objeto "parecido a un planeta" más allá de Plutón
Vista oscura de la galaxia.Magnific.

¿De dónde proviene esa atmósfera? Los científicos barajan varias teorías, pero confían en que sea el telescopio James Webb el que finalmente dé con la respuesta.

Astrónomos japoneses han detectado atmósfera en un objeto "parecido a un planeta" que se encuentra más allá de Plutón. El objeto en cuestión responde al imposible nombre de (612533) 2002 XV93 y pertenece al cinturón de Kuiper, la región llena de cuerpos helados y marcada por el misterio. 

Lo llamativo del asunto es que es muy pequeño, con apenas unos 500 kilómetros de diámetro. Hasta ahora los científicos daban por hecho que cuerpos tan pequeños eran incapaces de retener una atmósfera. Su gravedad supuestamente no daba para ello. Pero este nuevo descubrimiento parece indicar lo contrario.

Los investigadores observaron el objeto cuando pasó delante de una estrella lejana (un fenómeno llamado "ocultación estelar"). En vez de bloquear la luz de golpe, el brillo disminuyó gradualmente, algo que encaja con la presencia de una fina capa de gas que refracta la luz. O sea, que revela que hay una atmósfera.

Eso sí, los propios expertos han reconocido que esta tiene que ser increíblemente fina, en comparación con la que protege la Tierra, sin ir más lejos. Entre 5 y 10 millones de veces más tenue, para ser exactos. Puestos a comparar, también resultaría mucho más débil que la del propio planeta enano Plutón.

¿De dónde sale esa atmósfera?

La Tierra vista desde el espacio.
La Tierra vista desde el espacio.Confirmado por la NASA, los días ya no van a durar lo mismo: la rotación de la Tierra se ralentiza y los está alargando hasta las 25 horas

Aunque esto pueda parecer insignificante, en astronomía supone un hallazgo notable. Incluso una atmósfera tan débil implica que el objeto posee algún mecanismo capaz de generar o retener gases pese a las durísimas condiciones del espacio profundo. La imaginación invita a fantasear con teorías propias de la ciencia ficción, pero los astrónomos son menos imaginativos.

Los científicos barajan dos hipótesis. La más interesante es la posibilidad de que exista lo que ellos llaman criovulcanismo, una especie de vulcanismo helado. Es decir, que en lugar de expulsar roca fundida como los volcanes terrestres, algunos cuerpos helados del sistema solar podrían liberar sustancias como nitrógeno, metano o agua en forma de hielo y vapor.

Suena increíble, pero no es la primera vez que los expertos lo consideran posible. Ya en el pasado se ha creído que este fenómeno podría ocurrir en lunas como Encélado o Tritón. Así que, dentro de lo extraño, puede que no lo fuese tanto. Eso podría explicar, dicen los científicos, la presencia de atmósfera en este objeto más allá de Plutón.

Además, si 2002 XV93 presenta actividad criovolcánica, eso significaría que su interior podría ser más dinámico de lo que se pensaba en un principio. ¿Podría ser capaz un pequeño mundo congelado y lejano de conservar calor interno suficiente para generar procesos geológicos? La pregunta no tiene respuesta aún, pero ya por sí misma es fascinante.

Otra explicación posible es un impacto reciente. Una colisión con otro objeto del cinturón de Kuiper podría haber expulsado material volátil desde la superficie, creando temporalmente una nube de gas alrededor del cuerpo. En este caso, la atmósfera no sería permanente, sino un fenómeno pasajero que desaparecería con el tiempo.

También existe la posibilidad de que las observaciones tengan otra explicación física aún no comprendida del todo. Los propios investigadores reconocen que se necesitan más datos antes de confirmar el descubrimiento de manera definitiva. Pero con todo, esas son las dos hipótesis que, al menos a día de hoy, parecen más realistas.

De una forma u otra, el descubrimiento parece abrir una nueva línea de investigación sobre la evolución térmica y geológica de los objetos más allá de Plutón. Además, ayudaría a comprender mejor cómo eran las condiciones en las primeras etapas del sistema solar, ya que el cinturón de Kuiper actúa como una especie de cápsula del tiempo cósmica.

¿Cuándo se podrá salir de dudas? En los próximos años, telescopios avanzados como el James Webb podrían aportar nuevas pruebas para confirmar o descartar la existencia de esta atmósfera. Así, observaciones adicionales permitirían analizar la composición química de los gases y determinar si el fenómeno es estable o temporal. O hasta confirmar su origen.

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