Científicos temen que el mayor peligro de la Estación Espacial Internacional pueda hacerse realidad: tendría consecuencias devastadoras

¿El fin de la ISS? Los científicos alertan sobre un peligro crítico que podría destruir la Estación Espacial Internacional con efectos devastadores. Descubre la amenaza.
Desde que se fundó en 1998, la Estación Espacial Internacional ha supuesto toda una proeza a nivel tecnológico. No solo por tratarse de un proyecto tan ambicioso desde el punto de vista de la ingeniería, sino también por la gran cantidad de investigaciones que ha albergado. Ahora, en cambio, al final de su vida, podría convertirse en un grave peligro. También para la Tierra.
Así al menos lo ponen de manifiesto diferentes científicos que no descartan del todo escenarios propios de una película de ciencia ficción con catástrofes de por medio. ¿Existe la posibilidad de que la ISS (por sus siglas en inglés) se "desplomara" sin control? La respuesta, dicen ellos, es afirmativa. Y la culpable no sería otra que la basura espacial.
La Estación Espacial Internacional, ¿un peligro mayor de lo que se piensa?

A veces las peores amenazas no son como las que se ven en las películas, sino mucho más mundanas. Al pensar en la Estación Espacial Internacional, alguien podría pensar en el impacto de un gran meteorito, o un catastrófico error en la manipulación humana. Sin embargo, los científicos consideran que cualquier elemento, por pequeño que fuese, podría tener consecuencias devastadoras.
La explicación, como recoge el medio Wired, es tan simple que podría parecer mentira. Pero es verdad. La basura espacial (un problema creciente en la órbita de la Tierra) está formada por fragmentos de satélites antiguos, restos de cohetes y todo tipo de piezas. Las más grandes están controladas, pero algunas de las de menor tamaño no. Y son igualmente peligrosas.
Precisamente estos objetos pequeños, como por ejemplo tornillos, orbitan a velocidades superiores a 27.000 kilómetros por hora. Un impacto inesperado en un punto crítico de la Estación Espacial Internacional, podría desencadenar una serie de fallos en cadena. Por ejemplo, abriendo un boquete que provocara una despresurización súbita. Sería solamente la punta del iceberg.
Si algo así sucediese, podría terminar en una evacuación de emergencia de la tripulación. Y si el daño ocasionara sistemas críticos -generadores de energía, sistemas de control de actitud, etcétera-, la situación se complicaría. La ISS podría quedar descontrolada, sin tripulación para gestionarla y acabar por caer sin control sobre la Tierra.
De vuelta a nuestro planeta
Si un escenario así se convirtiese en realidad, hay que tener en cuenta algo importante: la Estación Espacial Internacional pesa alrededor de 400 toneladas. Las consecuencias de su impacto serían realmente impredecibles. ¿Es probable que algo así llegue a pasar? No. ¿Es imposible? Tampoco. Y los científicos han advertido al respecto, por mínima que fuese la probabilidad.
Los planes de las agencias espaciales para el final de la ISS siempre pasan por una vuelta controlada, por así decirlo. Es decir, dirigirla a alguna zona remota del océano, donde no pudiese causar ningún daño. Pero eso, claro, siempre y cuando estuviese manejada por una tripulación y con todos los sistemas operativos. La basura espacial no lo garantiza al cien por cien.
