Qué es y por qué sucede el efecto túnel cuando conducimos según la DGT

Conducir a altas velocidades nos hace perder ángulo de visión. La DGT nos muestra con un sencillo ejemplo cómo funciona este efecto túnel, que se puede dar cuando conducimos y nos pone en peligro.
Estar atento a todo lo que ocurre a nuestro alrededor es una de las principales lecciones que aprendemos en la autoescuela. Conducir un vehículo puede ser muy peligroso y se nos enseña que nuestra capacidad para ver cualquier cosa puede salvar vidas.
Relacionado con la vista y la conducción, nos encontramos con el efecto túnel. Cuando conducimos, vamos a mayor velocidad y nuestra visión comienza a percibir nuestro alrededor de una manera menos clara.
A mayor velocidad, más difusas son las imágenes que puede captar nuestra retina. Solo tendremos una visión nítida de aquello que ocurra enfrente de nosotros, creándose un cono de visión que se hace más pequeño si vamos más rápido. La DGT ha lanzado un vídeo donde se explica muy bien este fenómeno.
Como nos dice el vídeo, nuestra visión estando estacionados es muy amplia, de 180 grados. En cambio, ese ángulo va mermando cuando aceleramos, pudiendo tener 42 grados a 100 km/h o un mínimo ángulo de 18 grados, si vamos a 150 km/h.
Con un cono de visión tan pequeño, nuestro ojo deja de captar de manera real lo que hay más allá de ese túnel. Dejamos de ver al resto de vehículos o personas que aparecen por nuestros lados, lo que crea situaciones de peligro para nosotros, pero también para los demás.

Esto es todo lo que los radares de la DGT descubren de ti (además de la velocidad)
Los radares forman ya parte de las carreteras españolas, los conductores se han acostumbrado a convivir con ellos a pesar de lo mal que sienta que te multen. Sin embargo, muchos no son realmente conscientes de todo lo que son capaces de hacer estos dispositivos.
Lee la noticiaLa señalización de la carretera no está puesta de manera caprichosa. Los límites de velocidad no solo sirven para ponernos multas, sino que también nos protegen y establecen las velocidades adecuadas para ir por cada tramo de la vía de forma segura.
A pesar de las nuevas tecnologías que tenemos a nuestra disposición, son estas señales las que se han puesto pensando en lo más adecuado para circular. Tener prisa puede ser muy peligroso y, como siempre decimos, es mejor llegar a tu destino tarde que no llegar nunca.