Este videoportero es la apuesta para hacer un hogar inteligente: tiene pantalla táctil y fácil instalación

Convertir la entrada de casa en un punto inteligente es más fácil de lo que parece, sobre todo cuando la tecnología apuesta por la comodidad y el control total.
La domótica ya no se limita a bombillas o enchufes inteligentes. La puerta de casa se ha convertido en uno de los elementos clave para mejorar la experiencia diaria, y un videoportero con pantalla marca un antes y un después. Poder ver quién llama, hablar con esa persona o gestionar accesos desde el interior aporta una sensación de control que se integra muy rápido en la rutina.
El videoportero WiFi EZVIZ CP5 está pensado para quienes buscan algo más completo que un simple timbre con cámara. Incluye un monitor interior de gran tamaño que centraliza toda la gestión, evitando depender constantemente del móvil y ofreciendo una experiencia mucho más cómoda, especialmente en viviendas familiares.
Ahora mismo se puede encontrar por 159€ en Amazon, un precio muy competitivo si se tiene en cuenta que incluye monitor táctil, cámara Full HD, visión nocturna, conectividad WiFi y varias opciones de apertura remota en un único pack.
La pantalla táctil a color de 7 pulgadas es uno de los grandes atractivos del sistema. No solo sirve para ver quién está al otro lado de la puerta, también permite configurar el equipo, revisar grabaciones y gestionar accesos de forma directa. Cada llamada activa automáticamente la pantalla y un tono personalizable, algo especialmente útil cuando no estás pendiente del móvil.
En materia de seguridad y control de accesos, este modelo ofrece varias alternativas. Se puede abrir la puerta o el portón desde el monitor interior, desde la app de EZVIZ o mediante tarjetas RFID incluidas. Esta versatilidad resulta muy práctica para niños, personas mayores o visitas habituales que no quieren depender de una aplicación.
La cámara integrada graba en resolución 1080p y cuenta con un ángulo de visión de 134 grados, suficiente para identificar claramente a cualquier visitante. A esto se suma la visión nocturna por infrarrojos, que mantiene una imagen nítida incluso en condiciones de poca o nula luz, reforzando la sensación de seguridad a cualquier hora.
Otro aspecto interesante es la comunicación bidireccional. Aunque no estés en casa, puedes hablar con quien llama y decidir cómo actuar en cada momento. Además, incorpora una función de cambio de voz pensada para situaciones en las que prefieres no revelar tu identidad, añadiendo una capa extra de protección poco habitual en este tipo de dispositivos.
La instalación está claramente orientada a usuarios sin conocimientos técnicos. El sistema llega con cables identificados, herramientas incluidas y un proceso guiado que evita obras complicadas. Se puede dejar funcionando en poco tiempo, algo que lo hace especialmente atractivo para quienes quieren modernizar su vivienda sin líos.
Por diseño, prestaciones y facilidad de uso, este videoportero encaja especialmente bien en casas unifamiliares, chalets o pisos donde se quiere dar un salto real hacia el hogar inteligente. Es una de esas compras que aportan comodidad inmediata y que, una vez instalada, se convierte en parte esencial del día a día.
