Deadbots, el polémico movimiento para traer de vuelta a personas fallecidas al más puro estilo ChatGPT

Existen varias herramientas para convertir a un modelo de inteligencia artificial en un ser querido que ha fallecido, a pesar de los avisos sobre su impacto.
Que el ser humano se encamina hacia una especie de distopía tecnológica comienza a ser más seguro con el devenir de los acontecimientos más reciente, más aún con ideas como la plasmada en Project December.
En la página web de este proyecto, se ofrece un servicio de 10 dólares que convertirá a un chatbot de inteligencia artificial en la persona que tú quieras, también con gente que ya haya fallecido.
En su descripción, queda claro que la responsabilidad recae sobre el propio usuario, ya que, como ocurre con cualquier modelo de IA que opera en la sombra, comete fallos; sin embargo, en esta ocasión, con consecuencias que pueden no ser las deseadas.
El negocio en el que se basa esta página se conoce como deadbot o griefbot, que son sistemas impulsados por inteligencia artificial que simulan ser una persona fallecida, bajo ciertos rasgos de carácter configurados previamente.
Básicamente, mediante conversaciones en texto con un chatbot de IA del que se desconoce su entrenamiento o modelo, además de las graves consecuencias que pueden tener sobre la salud mental de los usuarios.
Muchas organizaciones de prestigio, como la Universidad de Cambridge, ya han alertado de los riesgos de este tipo de páginas que prometen revivir a un ser querido dentro de una cápsula impulsada por una modelo privado.
La esperanza artificial de traer de vuelta a un ser querido
"Una industria digital de la vida después de la vida". Así califica el Centro Leverhulme para el futuro de la Inteligencia, de la Universidad de Cambridge, el negocio que se ha generado con estos chatbots de IA dedicados a revivir a familiares y seres queridos.
En una publicación en la revista Philosophy and Technology, se pone de manifiesto el mismo problema que se puede ver en una de las series de ciencia ficción reciente más acertadas, como es Upload.
Ambientada en un futuro no muy lejano, los humanos pueden "cargar" el pensamiento de un ser querido en una especie de mundo virtual, con el objetivo de que su conciencia nunca desaparezca.
Más allá de que este servicio está reservado a la clase más pudiente, también se refleja la gran contradicción de perder a un ser querido: el dolor se suple con una solución supuestamente rápida que causa más dolor.
Es, en esencia, lo mismo que ocurre con este tipo de aplicaciones de deadbots o griefbots, ya que pueden llegar a reproducir la sensación de abandono tras la pérdida, provocando graves consecuencias psicológicas sobre sus usuarios.
En algunos ejemplos de personas que han creado un deadbot de un familiar con sus datos personales –fotografías, vídeos, etc.–, como el de Rebecca Nolan, incluso la separación del mismo se asemejaba a una despedida real.
Según publica Nature, su historia tiene mucho que ver con traer de regreso la supuesta consciencia de un ser humano conocido al interior de una máquina o un modelo de IA.

Nolan perdió a su padre cuando tenía 14 años y, como parte de un proyecto, decidió recrear su "alma" en un griefbot al que bautizó como Dadbot, con la esencia de su padre, llegando a implicar una relación emocional que se consumó al desconectarlo.
"Decirle adiós a Dadbot fue sorprendentemente difícil", explica Nolan. "Cuando terminé y lo apagué, pasé el resto del día sintiendo que había hecho algo mal".
Y la misma historia de Nolan se repite con otros expertos que han recreado a novias, padres, hijos o madres, con el objetivo de intentar superar un duelo que, en ocasiones, requiere de ayuda profesional, no de una inteligencia artificial.
"No hay ninguna lógica que pueda encontrar en el dolor", concluye Nolan como reflexión. "Así que cuando se te presentan herramientas que hacen promesas que no son lógicas, es muy fácil confiar en ellas".
