Los expertos en IA confirman los temores: los chatbots ya no se distinguen de los humanos

Chatbots de inteligencia artificial como el popular ChatGPT han pasado el llamado Test de Turing, sin embargo, no todos los especialistas están convencidos.
¿Es la inteligencia artificial tan inteligente como los humanos? Durante mucho tiempo, este ha sido un temor recurrente por parte de muchos expertos. Sobre todo con gente como Sam Altman hablando cada dos por tres de la singularidad, o especialistas profetizando sobre escenarios terribles, en los que esta tecnología pasa a convertirse en un peligro para toda la humanidad.
Pues bien, ahora un nuevo estudio concluye que, en efecto, la inteligencia artificial ha dado un gran paso a la hora de no poder distinguirse del pensamiento de las personas. Algunos chatbots, entre ellos el popular ChatGPT, han superado el llamado Test de Turing. No obstante, no todo el mundo está convencido del todo con el resultado, y hay quien habla de "trampa" realmente.
El Test de Turing y la IA
Para quien no lo sepa, el Test de Turing es una prueba creada en 1950 por el matemático británico Alan Turing. La idea es sencilla: si un interrogador humano no puede distinguir entre un interlocutor humano y una máquina tras una conversación escrita, entonces se puede decir que la máquina ha demostrado un comportamiento lo que se dice inteligente.
Durante mucho tiempo, superar el Test de Turing parecía el objetivo lógico de la inteligencia artificial. ¿Lo más curioso del asunto? Pues que ahora que ciertamente esta lo ha conseguido, muchos expertos han torcido el gesto y no terminan de estar convencidos con los resultados. Es más, algunos de ellos dudan de la validez del experimento, aunque los resultados no engañen.
Tal y como señala el estudio realizado por la Universidad de California, se organizaron conversaciones de cinco minutos entre humanos e inteligencias artificiales. El modelo GPT-4.5 fue confundido con un humano el 73% de las veces. LLaMa-3.1, por su parte, logró engañar al 56% de los evaluadores. Cifras que superan los resultados humanos en la misma prueba (el 66% de identificación).
¿Dónde está el problema entonces? Pues en que muchos especialistas señalan que el trabajo tiene truco, por así decirlo. Se quejan de que durante la prueba se realizaron preguntar cortas y sin contexto, que no explican nada realmente. Es decir, que dan a entender que los investigadores querían conseguir ese resultado desde un primer momento. Lo cual genera muchas dudas sobre los mismos.
¿Es la inteligencia artificial realmente tan inteligente?
En respuestas cortas, la IA es convincente. Cuando, en cambio, se trata de argumentos y desarrollos largos, es cuando su relato pierde validez y consistencia. Por eso, este Test de Turing, aunque objetivamente demuestre que ya no se puede distinguir entre humanos y la IA, podría engañar un poco. Sobre todo porque la IA carece de algo fundamental para los humanos: el sentido del humor.
En cualquier caso, y aunque no todo el mundo parezca convencido con ellos, los resultados mantienen de actualidad un debate que no hace más que coger fuerza de un tiempo a esta parte: ¿dónde están los límites de la IA? ¿Llegará a ser igual o superior al ser humano? Y sobre todo, ¿qué consecuencias laborales y sociales podría tener algo semejante?
