Geoffrey Hinton (77), padre de la IA: "El futuro de la humanidad podría depender de los 'instintos maternales' de la IA"

Generada con IA

Hinton cree que, en vez de intentar controlar una IA que podrían superarnos en pocos años, se deberían diseñar estas máquinas para que realmente se preocupen por nosotros.

Geoffrey Hinton, conocido como el 'padrino o padre de la inteligencia artificial', está bastante preocupado por el futuro. Este científico ganó el Premio Turing —el 'Nobel de la informática'— por su trabajo en redes neuronales y fue uno de los impulsores del enfoque conocido como aprendizaje profundo o deep learning —junto con Yann LeCun y Yoshua Bengio—. 

Ahora acaba de lanzar un nuevo mensaje, una nueva advertencia, al mundo. En concreto, explica que el futuro de la humanidad podría depender de que la IA tenga lo que él llama 'instintos maternales'. Cree que, en vez de intentar controlar máquinas que podrían superar nuestra inteligencia en pocos años, deberíamos diseñarlas para que realmente se preocupen por nosotros.

Y es que este experto desconfía por completo de esta tecnología y de lo que le depara al futuro de la humanidad, por lo que su solución va por un camino diferente al de que se conviertan en nuestros asistentes. 

Como comenta, las máquinas deberían tener instintos maternales, un impulso de proteger y cuidar a su humanidad. Sería como una madre que, aunque lejos del toque humano, tiene la necesidad natural de velar por el bienestar de su hijo.

El problema no es controlar a la IA, es que nos vea como su 'hijo'

El gran problema es que, según el experto, el tiempo para prepararnos se agota y ahora calcula que la AGI podría estar entre nosotros en menos de una década. No habla de mejoras que pasarán sin pena ni gloria, sino de sistemas "mucho más inteligentes que cualquier persona viva", con capacidad para aprender y compartir conocimiento a velocidades que superan cualquier límite humano.

"La mayoría de los expertos creen que entre cinco y veinte años", dice. Su propio pronóstico se ha ajustado. "Antes decía que entre treinta y cincuenta. Ahora, podrían ser más de veinte años, o solo unos pocos".

Mientras tanto, la guerra absoluta entre Estados Unidos y China por poner su toque y presidir en la próxima revolución está lejos de tener un parón que permita sentarse y ver las consecuencias no tan positivas. 

Precisamente en este aspecto, Hinton cree que la colaboración internacional es vital, aunque saber que solo podría darse en áreas muy concretas, como la regulación de biotecnologías potencialmente mortíferas para todos, pero no en el desarrollo de IA. En pocas palabras, mientras haya tecnología, ego y dinero, especialmente en Estados Unidos y China, la carrera continuará sin detenerse.

"Es triste porque solo estamos haciéndolo peor y peor"

Teniendo en cuenta que Hinton no se calla una y ya ha mostrado en diferentes ocasiones su opinión sobre diferentes temas de actualidad, recientemente se pudo conocer más acerca de su temor ante esta locura por la IA. Asegura que el mundo corre peligro si no se aprende a dominarla antes de seguir su desarrollo

"La idea de que estas cosas puedan llegar a ser más inteligentes que las personas es algo que algunos creían. Pero la mayoría pensaba que estaba muy lejos. Y yo también. Pensábamos que faltaban de 30 a 50 años, o incluso más. Obviamente, ya no pienso eso", comenta.

En pocas palabras, Hinton no teme que las máquinas se vuelvan contra los humanos, como en las películas o como algunos expertos ya están haciendo creer. Su preocupación es mucho más real y seguro que resuena a un pasado cercano: cree que la IA podría hacer que aumente la desigualdad en la sociedad, lo que a su vez podría llevar al auge del fascismo.

"El problema es que vivimos en una sociedad capitalista", explica. Según él, la IA va a generar mucha riqueza, pero esta riqueza no se repartirá de forma justa. "Los ricos se harán más ricos, y mucha gente perderá su trabajo", advierte.

Esta situación, dice Hinton, podría crear un caldo de cultivo perfecto para el extremismo político. "Cuando aumenta la diferencia entre ricos y pobres, crece el terreno fértil para el fascismo", afirma. "Es triste porque solo estamos haciéndolo peor y peor", dice. "Podría ser algo que ayudara a todo el mundo, pero si los beneficios van solo para los ricos, la sociedad será claramente peor".

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.