Esto dice la ley de las llamadas SPAM: ¿cuándo son legales y cuando no?

Es importante saber distinguir si una llamada es SPAM o no.
Es importante saber distinguir si una llamada es SPAM o no.

A pesar de las leyes existentes al respecto, recibir llamadas comerciales sigue estando a la orden del día, por eso es importante conocer los detalles sobre ellas.

Las llamadas spam pueden ser un auténtico incordio, sobre todo cuando estas se vuelven insoportablemente frecuentes. Antes lo cual mucha gente se pregunta, ¿no estaban realmente prohibidas? En realidad no, o al menos no siempre. En la mayoría de los casos, las compañías que las llevan a cabo se basan en diferentes circunstancias que las legitiman, y a veces son difíciles de conocer.

Con frecuencias, la razón por la que sigues recibiendo este tipo de llamadas, a pesar de lo que dice la Ley General de Telecomunicaciones y el Reglamento General de Protección de Datos es sencilla: tú mismo has dado el consentimiento para que se produzcan. El principal problema es que resulta cuanto menos probable que ni siquiera te hayas dado cuenta de ello en ningún momento. 

La compleja legalidad de las llamadas spam

Es importante partir de la base de que, tal y como dice la ley, las empresas no pueden llevar a cabo llamadas comerciales sin tu consentimiento explícito. Es decir, que para que lo hagan, los usuarios primero deben haber autorizado por ellos mismos el uso de sus datos con fines promocionales. Esto sucede, por ejemplo, al aceptar las condiciones de un contrato o dar de alta algo. 

Si quieres dejar de recibir llamadas spam, por lo tanto, suele ser necesario que revises los términos de estos contratos y retires el consentimiento. ¿Y cómo se hace esto? Pues depende de cada compañía, por desgracia. A veces sirve con simplemente un correo electrónico o una llamada telefónica, pero en otras ocasiones se requiere de un documento firmado, por ejemplo.

¿Puede darse también el caso de que no hayas dado ningún consentimiento y aún así te bombardeen con llamadas spam? Indudablemente sí. En casos tan recurrentes, quizá sí merezca la pena acudir directamente a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). Esta pone a disposición de los usuarios un formulario que hay que rellenar, y reunir pruebas como capturas de pantalla. 

Algo similar sucede con las compañías telefónicas. Cuando te das de baja de una de ellas, pueden seguir llamándote durante un año, básicamente para que cambies de idea y vuelvas a ser su cliente. Pasados doce meses, en teoría tendrían que cesar estas comunicaciones, y no podrían continuar con ellas sin, de nuevo, tu consentimiento. Esa al menos es la teoría.

Cuidado con los fraudes telefónicos

En cualquier caso, es importante distinguir entre las llamadas spam de carácter comercial, por así decirlo, que de una forma u otra deben (o deberían, al menos) ceñirse a la legalidad, y aquellas que directamente son fraudes o estafas y que, como es lógico, no suelen respetar nada. En estos casos, se suelen utilizar nombres de empresas o incluso de conocidos de forma maliciosa.

Si piensas que has sido víctima de algún tipo de estafa telefónica, siempre es importante que consultes tu saldo bancario y, cuanto antes, se lo comuniques a la Policía Nacional, quienes siempre están compartiendo por medio de sus redes sociales distintos tipos de consejos para no caer en las trampas de los ciberdelincuentes. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: