Parece una broma, pero no lo es: Intuitive Machines aterriza en la Luna de costado, por segunda vez

Mala suerte para la empresa privada Intuitive Machines, que vuelve aterrizar en la Luna de costado, obligando a cancelar la misión. Su futuro es incierto.
La foto que ha compartido Intuitive Machines del aterrizaje en la Luna de su módulo Athena, que puedes ver en la apertura de la noticia, es hermosa, pero trágica. Athena está recostado en el regolito lunar, con las dos patas laterales al aire, apuntando a la Tierra. Por segunda vez consecutiva, la nave de Intuitive Machines ha aterrizando en la Luna de lado.
Hace unos meses esta empresa espacial hizo historia al convertirse en la primera compañía privada en aterrizar en la Luna. Por desgracia, su módulo de aterrizaje Odysseus se posó de costado. Y ahora ha vuelto a ocurrir lo mismo.
Lo más curioso es que la culpa no es de las patas del módulo de aterrizaje, sino de problemas con el láser que calcula las distancia a tierra, así como su orografía. Esto ha hecho que los módulos no se posen con la velocidad y el ángulo correcto, provocando los accidentes.
El módulo Athena se pierde en la Luna
Resulta incomprensible que haya ocurrido el mismo fallo por segunda vez consecutiva, poniendo en entredicho la credibilidad de Intuitive Machine, porque el módulo de aterrizaje Athena portaba 11 experimentos de la NASA y otras instituciones y empresas, que no se han podido llevar a cabo.
Intuitive Machine ha intentado "mantener con vida" a Athena para poder poner en marcha alguno de los experimentos pero, por desgracia, no ha sido posible.
Al caerse de lado, los paneles solares no reciben la luz del sol, así que no pueden recargar la batería del módulo. La misión ha sido cancelada.
Es un grave contratiempo, porque los experimentos que iba a llevar a cabo Athena durante 10 días incluían perforar el suelo lunar en busca de hielo, y desplegar un rover llamado Grace. Athena ha aterrizado en el sitio más cercano al polo sur de la Luna.
La NASA está contratando a empresas privadas para reducir el coste de los lanzamientos a la Luna. La agencia espacial pone la infraestructura y paga 100 millones de dólares por misión, una fracción de lo que cuesta. El resto lo financian empresas privadas.
A cambio, la NASA envía experimentos en el módulo lunar privado. En el caso de Intuitive Machines, no ha podido poner en práctica ninguno, en las dos misiones.
Más suerte ha tenido el módulo Blue Ghost de Firefly, otra compañía privada patrocinada por la NASA, que aterrizó hace unos días en la Luna, y de pie...
Aún así ha sido una mala semana para la exploración espacial: el cohete Starship de SpaceX explotó ayer por segunda vez consecutiva.
De momento, Intuitive Machines tiene otras dos misiones lunares contratadas con la NASA, pero veremos a ver si se llevan a cabo, viendo cómo han terminado las dos primeras, con el módulo de aterrizaje de costado. No hay que olvidar que son misiones de alto riesgo, y las pérdidas están asumidas. Nadie dijo que aterrizar en la Luna fuese algo sencillo...

