KFC lanza un tamagotchi en donde tienes que cuidar a un muslo de pollo, solo en España
KFC ha lanzado, en exclusiva en España, un tamagotchi llamado Eduardochi, en el que tienes que cuidar a un muslo de pollo como en el clásico juguete japonés. Todo nace de una broma que se originó en redes sociales.
Los muslos de pollo también necesitan cariño, o al menos eso es lo que piensa KFC España, que ha puesto a la venta Eduardochi, un tamagotchi que ha causado furor en redes sociales.
Este tamagotchi de KFC ha estado a la venta durante unos días por solo 3,99 euros, al hacer un pedido a través de su app.
Eduardochi homenajea al Tamagotchi original japonés, un dispositivo de bolsillo en donde debes cuidar de una mascota virtual. Pero aquí cuidas de un muslo de pollo.
Eduardo, de meme a mascota virtual de KFC
Todo comenzó con una broma que surgió en redes sociales en 2021, cuando alguien comenzó a poner nombres españoles a objetos cotidianos. A un muslo de pollo lo acabaron llamado Eduardo.
Los avispados publicistas de KFC España aprovecharon el meme a su favor. Lanzaron una colonia llamada Eau Duardo, en una botella con forma de muslo de pollo.
Ahora han repetido la broma, pero con un tamagotchi, la mascota virtual japonesa que causó furor en los años 90, aunque se ha seguido vendiendo los siguientes 30 años.
Tal como puedes ver en el vídeo de apertura de la noticia, Eduardochi tiene también forma de muslo de pollo, y una cadena retro para que puedas llevarlo como llavero colgado de la mochila, o el pantalón.
En su pantalla "no retroiluminada", como se encarga de recordar el vídeo, vemos al muslo de pollo que tenemos que cuidar. Los cuatro botones sirven para seleccionar opciones como alimentarlo, ir al baño, o ir a la escuela. Porque los muslos de pollo también tienen derecho a la educación.
En realidad hay diez muslos de pollo diferentes para cuidar, y puedes personalizarlos poniéndoles nombre.
Eduardochi, el tamagotchi de KFC, te invita a cuidar de un muslo de pollo. Una jugada de marketing peligrosa para la famosa cadena de restaurantes, porque una vez que pones nombre a un muslo de pollo, ya nunca más quieres comértelos...
