Con la llegada de ChatGPT y la IA, todo el mundo miró a los alumnos y nadie pensó en otro gran problema: los profesores

Los estudiantes de colegios y universidades no son los únicos utilizando inteligencia artificial. ChatGPT también podría ser prohibido para los docentes por su uso excesivo.
El uso de la IA se está prohibiendo en muchas instituciones para evitar que los estudiantes se copien en los exámenes e incluso en la realización de informes o tareas, se están usando detectores para identificar si la información proviene de chatbots como Microsoft Copilot, DeepSeek o Google Gemini.
Toda la atención se la han llevado los alumnos con el impacto de esta tecnología, pero ya se está llegando a un punto en el que los profesores la están utilizando por igual para impartir sus clases, corregir o generar contenido nuevo.
Esto es contradictorio y podría confirmar el futuro que predice Geoffrey Hinton con respecto a que los tutores de las universidades serán reemplazados. Los estudiantes no están de acuerdo y en la Universidad Northeastern, Estados Unidos, ya hay algunas personas que exigen la devolución de la matrícula por la implementación “inadecuada” de estas herramientas en los trabajos de los docentes.
La IA usada por los profesores genera disgustos en los estudiantes

Se supone que la herramienta de OpenAI y alternativas de otras compañías, han llegado con el fin de hacer que las personas sean más productivas en sus trabajos en casi todos los ámbitos laborales, así como para el uso personal y diario de cualquier tipo de persona.
Ahora, los alumnos no buscan libros y ni siquiera entran a páginas directamente con la búsqueda de Google, sino que usan un asistente virtual para preguntarle exactamente lo que necesitan, por lo que ahorran mucho tiempo y esfuerzo en comparación con la era donde no se realizaba de esta manera.
Sin embargo, esta práctica está siendo prohibida para el uso de ciertas actividades en las instituciones. Aunque algunas las permiten, en casos como exámenes o ensayos no son aceptadas y acarrean graves consecuencias para los estudiantes.
En un informe de The New York Times, se ha hablado sobre un cado en la Universidad Northeastern donde una alumna llamada Ella Stapleton ha mencionado: “Nos dice que no lo usemos, y luego lo usa él mismo”, refiriéndose a un docente de la materia de negocios que se contradecía al utilizar inteligencia artificial.
Al parecer, el profesor usaba ChatGPT para crear presentaciones y texto para usar este material en sus clases, sin supervisar ni cambiar nada al respecto, lo cual lo hacía evidente. El mismo tutor admitió haber usado esta herramienta y a la chica le pareció tan injusto que pidió el reembolso de la matrícula de esta materia, la cual tenía un costo aproximado de 8.000 dólares (7.084 euros).
Aunque la defensa fue que había usado la IA para “darle un estilo diferente a los materiales”, norealizó los cambios adecuados para adaptarlo bien porque no tuvo “tiempo”. Algo similar a lo que sucedió el pasado año con una estudiante llamada Marie en la Universidad de Southern New Hampshire, donde obtuvo una retroalimentación creada por inteligencia artificial en un informe.
La respuesta sobre su corrección fue genérica y la hizo pensar que el profesor ni siquiera se tomó un momento para leer todo el trabajo que había hecho. Esto hizo que Marie decidiera irse a otra universidad para evitar inconvenientes.
Todos los profesores podrían usar inteligencia artificial en el futuro
Si bien en la actualidad ya se está viendo que muchos docentes están empleando IA en sus áreas de trabajo para formar estudiantes, algunas universidades ya están exigiendo transparencia sobre el uso de estos asistentes virtuales y poniendo políticas para que sea usada de manera adecuada.
Aproximadamente, el 35% de los profesores universitarios de Estados Unidos están aplicando esta tecnología, pero aunque se intenta regular, ya hay una transición notable hacia su uso común a nivel mundial en muchas instituciones.
La idea de usar Google Gemini o ChatGPT para aumentar la productividad en realidad es algo bueno para los profesionales. Con las regulaciones adecuadas, se podrían aprovechar de buena manera estos chatbots. De igual manera, esta adaptación sigue siendo un proceso lento y hay situaciones controversiales como la que se ha mencionado.
En efecto, Robert MacAuslan, vicepresidente de IA en Southern New Hampshire, ha dicho que “Estas herramientas nunca deberían utilizarse para que ‘hagan el trabajo’ por ellos”, pero varios docentes como Shingirai Christopher Kwaramba que defienden su uso, mencionando que es como una “calculadora con esteroides” para destacar que es solo una herramienta más.
La realidad es que, tarde o temprano, el papel actual de profesor va a evolucionar para adaptarse a estos avances y probablemente en el futuro sea permitido en todos los sitios aprovechar las ventajas de la computación cognitiva.