Llegan los nuevos radares de la DGT con IA a España y no solo multan por exceso de velocidad

Pamplona instalará nuevos radares con IA capaces de detectar móvil, cinturón, giros prohibidos y semáforos en rojo, una tecnología que podría extenderse por España.
Los radares tradicionales están evolucionando rápidamente en España, y Pamplona será una de las primeras ciudades en dar un salto importante hacia una nueva generación de control del tráfico basada en Inteligencia Artificial. El Ayuntamiento instalará cuatro nuevos radares inteligentes capaces de detectar mucho más que un simple exceso de velocidad, en un movimiento que podría acabar extendiéndose progresivamente al resto del país en los próximos años.
Los nuevos dispositivos comenzarán a instalarse previsiblemente durante el mes de junio, una vez superen el proceso de homologación del Centro Español de Metrología. Estos radares se sumarán a los cuatro detectores ya existentes en la ciudad y estarán repartidos inicialmente entre la avenida del Ejército, la avenida de Gipuzkoa junto al puente de Oblatas, la calle Sadar y el Paseo de Santa Lucía, aunque posteriormente podrán ir rotando entre distintas ubicaciones.
La principal novedad está en la tecnología que incorporan. A diferencia de los radares convencionales, estos nuevos sistemas podrán vigilar varios carriles y sentidos de circulación al mismo tiempo. Además, son capaces de funcionar en velocidades que van desde los 10 hasta los 320 kilómetros por hora y podrán establecer límites distintos según el carril.
Sin embargo, lo más llamativo es la integración de sistemas de Inteligencia Artificial para detectar automáticamente diferentes infracciones de tráfico. Los nuevos radares podrán identificar si un conductor utiliza el teléfono móvil al volante, no lleva puesto el cinturón de seguridad, realiza cambios de carril indebidos o se salta un semáforo en rojo. También podrán detectar giros prohibidos, circulación en dirección contraria o incluso vehículos que no respeten pasos de peatones y zonas señalizadas.
Todo ello será posible gracias a cámaras a color de alta resolución y sistemas integrados de lectura de matrículas, capaces de analizar el comportamiento de los vehículos en tiempo real.
Los nuevos radares estarán instalados en altura y no necesitarán las clásicas cabinas visibles junto a la carretera.
Aunque por ahora esta tecnología debutará en Pamplona, la tendencia apunta claramente hacia una expansión progresiva de este tipo de sistemas inteligentes en otras ciudades españolas.