Encuentran la base secreta de Hitler en el Ártico

El deshielo delÁrticoestá redescubriendo secretos olvidados y muy peligrosos. Por ejemplo, restos de animales muertos y contaminados por ántrax o cementerios nucleares subterráneos. El último de ellos es unabase secretade laAlemania nazi, construida por orden deHitlery redescubierta por científicos rusos.
La localización de la misma ha permanecido ensecretodurante mucho tiempo, en concreto desde que laAlemania nazise retiró de la Unión Soviética en el año 1944. Ahora, casi por accidente, algunos científicos rusos que estudian el Ártico han topado con ella.
La historia de labase secretadeHitleren elÁrticoes un tanto rocambolesca y ha dado lugar a varias leyendas. Sin embargo, en principio no era más que una estación meteorológica, aunque las únicas referencias a la misma datan de un libro publicado en 1954.
Durante décadas se ha tratado como unaleyendade la Segunda Guerra Mundial o uno de los muchosproyectos secretos nazisque nunca se ejecutaron. No fue así, y la localización de restos de la base es la prueba de ellos. Zapatos, documentos escritos y otros artilugios marcados con la esvástica han sido encontrados y trasladados a Rusia para su estudio.
Esta base nazi en el Ártico fue bautizada como Schatzgraber o Cazadora de Tesoros. Se encuentra en la Tierra de Alexandra, una isla localizada bien dentro del Círculo Polar Ártico, al norte de la costa más septentrional de Rusia. Las bajas temperaturas han conservado todos los artículos abandonados por Alemania en muy buen estado.
En la web del instituto científico del que proceden los expertos que han realizado el hallazgo se pueden ver algunas fotos. Lo remoto de este punto geográfico ha ayudado a mantener escondido el proyecto hasta ahora.
El entusiasmo de los historiadores es comprensible. Aunque laAlemania nazifue derrotada hace más de 70 años, aún quedan algunossecretospor descubrir, incluidos algunosproyectosdisparatados promovidos por el mismoHitler. Las expediciones científicas en el Ártico y otros lugares del mundo, como el Everest, no eran más que muestras de la supuesta superioridad de la raza aria sobre las demás.
[Fuente: TechTimes]