Canonical anuncia Livepatch para Ubuntu en ARM64 para la aplicación de parches en el kernel en tiempo real

La empresa detrás de Linux acaba de lanzar una mejora para evitar que los administradores tengan que reiniciar sus sistemas para aplicar actualizaciones críticas del kernel.
Canonical quiere mejorar la seguridad, facilitar la vida a todos, y acaban de anunciar que su servicio Livepatch, una herramienta que permite actualizar el kernel del sistema operativo sin necesidad de reiniciar, ya está disponible para la arquitectura ARM64.
Esto antes solo se encontraba en ordenadores de toda la vida, pero ahora, por fin, aterriza en empresas que gestionan servidores y esto supone una paralización que repercute bastante en negativo.
La llegada de este soporte para sistemas AArch64 soluciona uno de los mayores quebraderos de cabeza de los equipos de soporte técnico: el tiempo de inactividad. Cuando aparece un fallo de seguridad grave en el kernel de Linux, lo normal es tener que descargar el parche, instalarlo y apagar el equipo para que los cambios surtan efecto.
Con esta nueva actualización de Canonical, los parches de seguridad se aplican de forma directa y automática, mientras el ordenador sigue trabajando. Las páginas web no se caen, las bases de datos no se bloquean y las empresas no tienen que parar en seco por culpa de un problema de seguridad.
Esta mejora va a llegar integrada en las versiones más nuevas del sistema operativo, concretamente en Ubuntu 26.04 LTS y en su hermano pequeño para el internet de las cosas, Ubuntu Core 26.
Comentar que el servicio se incluye dentro de la suscripción de Ubuntu Pro, que cuenta con soporte técnico durante 10 años y que, además, cuenta con una versión gratuita para usar en hasta cinco ordenadores personales o de pruebas.
Por otro lado, y aparte de acabar con estos problemas y la comodidad que supone, este cambio tiene un trasfondo legal para las empresas que se encuentran operando dentro del marco de la Unión Europea.
La nueva Ley de Ciberresiliencia obliga a las empresas y fabricantes a mantener sus equipos limpios de fallos. Automatizar la instalación de parches de esta forma permite que todos ellos perfectamente puedan cumplir con las exigencias sin tener por ello que echar horas extras o ir contrarreloj.
Para empezar a usar este sistema de parches sin reinicios no hace falta hacer gran cosa; el servicio viene preparado para activarse con unos comandos básicos en la terminal si ya tienes una cuenta en la plataforma de soporte extendido del sistema.
Ubuntu rompe una norma no escrita de Linux
Al margen de esta gran noticia, lo cierto es que llevamos unos meses en los que los cambios en Ubuntu son constantes. La nueva versión base de Canonical, Ubuntu 26.04 LTS Resolute Raccoon, viene a cambiarlo todo.
Según las notas de esta versión, el sistema ahora recomienda al menos 6 GB de RAM en el escritorio, junto a un procesador dual‑core de 2 GHz y 25 GB de almacenamiento. Esto supone un duro palo para esos PC que funcionaban perfectamente para tareas menores con 4 GB o incluso 2 GB de RAM.
Pero lo curioso es que todo el cambio no es debido a que el sistema de Ubuntu se haya vuelto más pesado, sino que todo nace de cómo el usuario usa el PC. Esto ha cambiado totalmente y ahora se abren muchas pestañas del navegador, apps web, edición básica, correo, chats… Todo esto consume mucha más memoria de lo que crees.
Canonical, al subir la recomendación, deja de engañar al usuario con la idea de que con sus 4 GB todo va a ir como la seda, y empieza a poner sobre la mesa la idea de una experiencia realmente usable.
Comparado con Windows 11, que oficialmente pide solo 4 GB de RAM, aunque todo el mundo recomiende 8 GB, Ubuntu 26.04 se sitúa justo en medio y exige más que la mínima de Windows, pero coincide con la idea de que quedarse con lo mínimo no es lo que realmente se recomienda si buscas una experiencia de uso lógica.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

