Linux está añadiendo funciones de Windows directamente en el kernel para mejorar el rendimiento de los juegos y que vayan más rápido

La gran línea que separa estos dos sistemas operativos desaparece con la llegada de NTSYNC, una tecnología que permite a Linux entenderse con los juegos de PC de forma nativa.
El 2026 está trayendo grandes novedades tanto a un Windows 11 que lucha ahora por hacerse de nuevo con el cariño de sus usuarios como a Linux, con la llegada del aclamado Linux 7.0.
Una de ellas por fin rompe con algo que parecía impensable hace unos años y que afecta a esos gamers que han estado atados, en cierta forma, a Microsoft.
Durante años, para jugar a algo de Windows en Linux necesitabas Wine, una capa que intentaba traducir lo que decía el juego para que Linux lo entendiera.
Pero esto está cambiando y el sistema operativo del pingüino quiere convertirse en una bestia de los videojuegos, y lo hace metiendo funciones de Windows directamente en su corazón, el kernel. Ahora, con el nuevo controlador NTSYNC, Linux ya no necesita traducción para las tareas más pesadas, porque ha aprendido a hablar el idioma de Windows de forma nativa.
Esta tecnología añade dentro del núcleo de Linux los sistemas de sincronización que los juegos de ahora usan para coordinar todo lo que pasa en pantalla: desde las físicas hasta la inteligencia artificial de los enemigos o el audio. Al estar integrado en el kernel, la comunicación es directa, eliminando intermediarios y haciendo que todo el sistema sea mucho más rápido y de calidad.
Si tienes una Steam Deck o usas Steam en Linux, esto ya está empezando a funcionar. Valve ha sido el motor principal de este cambio (y otros tantos).
Es importante no dejarse llevar por los titulares que prometen un 200% más de velocidad de la noche a la mañana
Es cierto que en algunas pruebas muy específicas los números han sido muy buenos, pero para el jugador medio que ya usaba Proton, la mejora real se nota en otra parte: en la suavidad. NTSYNC es el enemigo número uno de esos microtirones que hacen de una partida algo infernal o de esos cierres que ocurren cuando el sistema se satura. Es estabilidad pura.
Con esto, Linux está rompiendo el monopolio de Microsoft sobre las API de juegos. Están consiguiendo que Linux no solo sea una alternativa, sino un lugar perfecto para elegir de base.
Y los números respaldan esta afirmación. En marzo de 2026, Linux ha superado por primera vez la barrera del 5% de usuarios en Steam. Parece poco, pero es un gran cambio en la industria.
Entre el éxito absoluto y total de la Steam Deck, el fin del soporte de Windows 10 que ha dejado a muchos PC antiguos en el limbo y la mejora de estas tecnologías, que muchos usuarios hagan el cambio ya comienza a ser la norma. La gente ya no busca Linux porque sea gratis o libre, sino porque es donde ahora también puede jugar perfectamente a sus videojuegos favoritos.
Además, esto abre la puerta a que otros fabricantes lancen sus propias consolas basadas en Linux sin miedo a la compatibilidad. Si el kernel ya lleva de serie las funciones gaming de Windows, crear una alternativa a la Steam Deck o a la ASUS Ally es más sencillo y barato.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
