Exjefe de policía desvela el "truco del 21" para asegurarte de que tu móvil no está hackeado

En solo unos segundos y sin instalar nada, este método te ayuda a detectar si tu teléfono ha sido comprometido y tomar medidas para proteger tus datos personales.
Hoy en día, proteger tu información personal va mucho más allá del ordenador de casa. Los ciberdelincuentes centran cada vez más su atención en los móviles, donde almacenamos buena parte de nuestra vida: desde conversaciones privadas hasta apps bancarias o fotos personales.
Lo más preocupante es que no hace falta ser un experto para caer en la trampa. A veces basta con abrir un enlace malicioso, coger una llamada sospechosa o seguir indicaciones aparentemente inofensivas para que alguien acceda por completo a tu dispositivo sin que te des cuenta.
En este escenario, un exjefe de policía ha desvelado un método rápido y eficaz para saber si tu móvil ha sido hackeado y si está siendo espiado o manipulado sin que lo sepas. Se trata de una comprobación que puedes hacer tú mismo sin necesidad de instalar apps ni recurrir a expertos.
Durante años, se asumió que los ciberataques se centraban en ordenadores, redes corporativas o servidores. Pero esa idea ha quedado obsoleta, porque los smartphones también están en el punto de mira, y su vulnerabilidad aumenta a medida que los usamos para todo.
Cabe señalar que las amenazas van desde el acceso remoto al micrófono o a la cámara, hasta el desvío de llamadas, mensajes SMS o notificaciones, que pueden ser redirigidas sin que lo notes.
Para ello, los hackers utilizan la ingeniería social, como llamadas que prometen un reembolso, un premio o simulan ser tu banco. En cuanto haces clic en el enlace que te mandan o sigues sus instrucciones, el atacante puede instalar malware y controlar tu equipo en segundo plano.
Cómo usar el truco del 21 para saber si alguien está espiando tu teléfono
Para detectar si tu teléfono está comprometido, existe un método sencillo conocido como el "truco del 21". No necesitas instalar ninguna app ni tener conocimientos técnicos, tan solo tienes que marcar el código #21# desde la app de llamadas de tu móvil.
Una vez lo hagas, el dispositivo te mostrará un informe breve sobre el estado de desvío de llamadas y mensajes. Si el resultado que aparece es "deshabilitado", puedes estar tranquilo, puesto que no hay desvíos activos y, en principio, tu dispositivo no ha sido intervenido.
En cambio, si ves "habilitado", conviene actuar con rapidez. Ese estado indica que puede haber un desvío activo, lo cual es una de las señales más comunes de acceso no autorizado.

Cabe señalar que el desvío de llamadas es una técnica especialmente peligrosa, ya que permite que un tercero reciba tus comunicaciones sin que tú lo sepas. Esto puede ser aprovechado para interceptar códigos de verificación enviados por SMS, acceder a tus cuentas bancarias, suplantar tu identidad o cometer fraudes en tu nombre.
Al redirigir tus llamadas y mensajes a otro número, el atacante puede hacerse pasar por ti en servicios que usan el móvil como sistema de autenticación, lo que convierte esta práctica en una de las formas más efectivas de vulnerar tu privacidad y tomar el control de tu información personal.
Este código forma parte de las funciones de diagnóstico ocultas de muchos teléfonos y ha sido mencionado recientemente por un antiguo responsable de la Policía Real de Malasia como una herramienta útil de autodiagnóstico de seguridad.
Qué hacer si sospechas que tu móvil ha sido hackeado
Si después de marcar el código del truco del 21 observas que hay desvíos activos o cualquier otra señal que te resulte sospechosa, es importante actuar de inmediato. Lo primero que puedes hacer es marcar el código ##002#, que se encarga de desactivar de forma automática todos los desvíos configurados en tu línea.
Una vez hecho esto, conviene reiniciar el teléfono para asegurarte de que se cierran todos los procesos activos y se aplican los cambios de forma efectiva. Luego, revisa uno a uno los permisos que has concedido a las apps instaladas, prestando especial atención a aquellas que tienen acceso al micrófono, la cámara o los mensajes.
Si encuentras alguna app con permisos excesivos o que no recuerdas haber instalado, conviene eliminarla o limitar su acceso. En paralelo, cambiar las contraseñas de tus cuentas más importantes —como el correo electrónico, tus perfiles en redes sociales o tu app bancaria— es una medida vital.
Y si después de seguir estos pasos sigues detectando comportamientos extraños en el teléfono o no te sientes seguro del todo, lo mejor es acudir al servicio técnico oficial de tu operador o del fabricante del dispositivo, donde podrán hacer un diagnóstico más exhaustivo.
