Así funciona el código oculto del cerebro humano: ¿la clave para una IA más inteligente?

Si se consigue replicar este mecanismo descubierto en las máquinas, se podría llevar la inteligencia artificial a un nivel completamente nuevo.
Aunque suena a ciencia ficción, un equipo de Princeton ha conseguido crear un modelo matemático que explica a la perfección cómo el cerebro humano procesa las decisiones al momento. Hasta aquí todo bien, pero lo mágico es que este modelo es que es capaz de imitar, de alguna manera, el funcionamiento de redes neuronales en el cerebro.
"Fue muy emocionante descubrir un mecanismo interpretable y concreto oculto en una gran red", comentan. ¿Su utilidad? No solo comprender mejor cómo funciona nuestra mente, sino también diseñar sistemas de IA mejorados que puedan replicar estos procesos cerebrales y ser más inteligentes.
Los investigadores han visto que, cuando una pista sensorial es importante, ciertas neuronas inhiben a otras para priorizar la información, algo que se conoce como “inhibición selectiva”.
Este mecanismo, aunque difícil de estudiar, podría ser justo lo que se necesitaba para mejorar la capacidad de la inteligencia artificial para tomar decisiones mejores y más informadas.
El futuro de la inteligencia artificial: ¿realmente está el mundo listo para ello?
A pesar de todos estos avances y otros que ya están saliendo a la luz, el gran problema que siempre está sobre la mesa habla de todas esas posibilidades en positivo y negativo de la inteligencia artificial.
Recientemente, Max Tegmark y Yoshua Bengio, dos de los mayores expertos en IA, han hablado de algo que aterroriza a muchos: la autonomía de la inteligencia artificial. Ambos han alertado sobre los riesgos de permitir que las máquinas tomen decisiones de manera completamente autónoma, sin supervisión humana. Según Tegmark, “la IA tiene el potencial de mejorar nuestra vida, pero también podría representar una amenaza si no se controla adecuadamente”.
Bengio, por su parte, hizo énfasis en que los sistemas de IA deben ser desarrollados de forma ética, regulada y supervisada para evitar que esto se salga de control de forma inesperada. Para ambos expertos, la clave es el control humano. El problema está en la posibilidad de que las máquinas se vuelvan más inteligentes que nosotros y empiecen a tomar decisiones sin que podamos intervenir.
Imagina, por ejemplo, un coche autónomo tomando decisiones en una autopista a 120 km/h sin intervención humana. ¿Cómo uno puede asegurarse de que las decisiones que está tomando o va a tomar son las correctas? Urge regular y controlar este tipo de tecnologías.
¿Debería la inteligencia artificial tener más poder?
Uno de los puntos más debatidos y que chocan directamente con los descubrimientos de los investigadores de la Universidad de Princeton es hasta qué punto se debería permitir una IA más inteligente o que iguale las capacidades del humano.
Viendo el anterior avance, ya no queda tan lejano esa idea de que una IA pueda tomar decisiones en áreas vitales como la medicina o la educación.
La duda es: ¿es realmente seguro dejarle todo el control a una máquina? ¿Se puede confiar en que las decisiones que tome estarán alineadas con los intereses humanos? Tegmark y Bengio creen que el humano aún no está listo para esa cantidad de autonomía en las máquinas.
"Creo que, siendo optimista, podemos tener casi todo lo que nos entusiasma de la IA… si simplemente insistimos en tener algunos estándares básicos de seguridad antes de que la gente pueda vender sistemas de IA potentes", sostiene Tegmark.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

