Así es el mayor túnel submarino del mundo con tecnología revolucionaria: 18 km debajo del agua

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El Fehmarnbelt será el túnel submarino más grande del mundo, conectando Alemania y Dinamarca. Con un diseño innovador, su construcción promete transformar el transporte europeo.

Europa está a punto de completar una de las obras de ingeniería más ambiciosas de su historia: el Fehmarnbelt, un túnel submarino que conectará Alemania y Dinamarca

Este proyecto, que promete transformar la conectividad entre ambos países, no solo es una hazaña de escala monumental, sino también un claro ejemplo de innovación tecnológica.

En lugar de recurrir a métodos tradicionales, se están utilizando técnicas de construcción y materiales avanzados que desafían los límites de la ingeniería civil y la robótica. Te contamos cómo la tecnología está dando forma a este megatúnel.

Tecnología avanzada en la construcción del túnel

El Fehmarnbelt Fixed Link, un túnel de 18 kilómetros que atravesará el estrecho de Fehmarn en el Mar Báltico, será una de las infraestructuras más complejas de Europa. 

A diferencia de los túneles submarinos tradicionales, que suelen excavar el lecho marino con tuneladoras, el Fehmarnbelt se está construyendo con módulos de hormigón prefabricados que luego se sumergen en el mar y se ensamblan en el fondo

Cada uno de estos módulos mide 217 metros de largo y pesa 73.000 toneladas, lo que los convierte en gigantes de ingeniería. Estos módulos se ensamblan sin la necesidad de excavar el suelo marino, un enfoque que reduce la complejidad del proyecto y permite un control mucho más preciso sobre la construcción.

El uso de materiales innovadores es clave para el éxito de este proyecto. Los módulos de hormigón están reforzados con acero, material que, según los cálculos del proyecto, equivale al peso de 50 Torres Eiffel. Esta enorme cantidad de acero es esencial para garantizar la resistencia del túnel, ya que el Báltico puede ser un entorno extremadamente desafiante. 

Para producir esta cantidad de acero, cada semana se generan 1.500 toneladas de barras de acero, que se moldean en largas barras de 15 metros de largo y 32 milímetros de diámetro, capaces de soportar las cargas extremas que se aplicarán al túnel durante su vida útil.

Además, las tareas de soldadura se realizan en su mayoría de forma automatizada. La empresa española DMC-Wire, encargada de las uniones, utiliza robots para llevar a cabo más del 70% del trabajo de soldadura. Estos robots permiten un nivel de precisión que sería difícil de alcanzar mediante métodos tradicionales y optimizan enormemente los tiempos de construcción.

El Fehmarnbelt no es solo una obra de ingeniería civil; es también una apuesta por el futuro del transporte. El túnel conectará las islas Fehmarn y Lolland con una vía mixta de carretera y ferroviaria, lo que lo convierte en un centro de transporte de alta velocidad. 

Los trenes que atraviesen el túnel viajarán a 200 km/h, reduciendo significativamente los tiempos de viaje entre Hamburgo y Copenhague. Actualmente, este trayecto dura cerca de 5 horas, pero con la inauguración del túnel, se reducirá a solo 2 horas y media. 

En cuanto a la carretera, el túnel reducirá el tiempo de cruce del estrecho de 45 minutos a tan solo 10 minutos, mejorando enormemente la movilidad en la región.

El proyecto no ha estado exento de controversias. Los detractores, como la Asociación Alemana para la Protección del Medio Ambiente, han expresado preocupaciones sobre el impacto ambiental del túnel, ya que atraviesa una zona de arrecifes protegida. 

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