Investigadores contradicen a Bill Gates y Sam Altman sobre la IA en el mundo laboral: "Supone un aumento gradual en la carga de trabajo"

Empresas como OpenAI aseguraban que ChatGPT haría más fácil la vida a la mayoría de los trabajadores. La realidad, en cambio, parece mostrar todo lo contrario.
Según gente como Bill Gates o Sam Altman, la IA llegaba para que todo el mundo trabajara menos. De hecho, el fundador de Microsoft incluso fantaseaba con semanas laborales de tres días, o incluso menos. Esta visión no solo está lejos de convertirse en realidad, sino que ahora investigadores defienden exactamente lo contrario: la inteligencia artificial está aumentando la carga de trabajo.
Varios estudios recientes señalan en esa dirección. Todo ello, claro, sin hablar de otro de los temas más polémicos de todo cuanto tiene que ver con esta tecnología: los despidos masivos que se están produciendo en numerosas empresas. ¿Será que la IA no será tan positiva como nos habían contado? ¿O se trata de un proceso de transición inevitable antes de que, en teoría, lleguen tiempos mejores?
La IA no quita trabajo, lo añade, dicen los expertos

Una investigación llevada a cabo por ActivTrak muestra una tendencia completamente distinta a la que defendían en su momento Bill Gates, Sam Altman o el propio Elon Musk. Según los expertos, la IA no solo está lejos de reducir la carga laboral, sino que la está aumentando. Puede parecer paradójico, pero afirman que es algo que ya está sucediendo.
¿Por qué? La razón es sencilla. Al automatizar algunas tareas que muchos trabajadores antes llevaban a cabo ellos mismos, la mayoría de empresas no dan una palmadita en la espalda a sus trabajadores y ya está. Como también resulta lógico, una vez resueltas esas labores, ponen a la gente a hacer otras. ¿Conclusión? Que muchos terminan trabajando más que antes, y con más prisas.
No se trata de que los investigadores lo intuyan, sino que representan los resultados de un estudio serio, con cifras, en el que han participado 164.000 trabajadores. Sus responsables han llevado a cabo un seguimiento de sus rutinas antes y después de empezar a usar IA en el trabajo. Los propios jefes, dicen, esperar producir mucho más que antes gracias a la IA.
Los propios expertos reconocen haberse visto sorprendidos por los resultados obtenidos. Por ejemplo, cuando se va al detalle de lo que exponen, se puede comprobar que el uso de emails y de chats de trabajo se duplicó. Los mismos empleados enviaban el doble de mensajes en el mismo tiempo. O que el uso de software empresarial aumentó un 94%, nada más y nada menos.
Un "crecimiento silencioso"
El trabajo realizado por ActivTrak no es el único que indica resultados similares. Tanto es así, que en Estados Unidos ya existe un término para referirse a esta tendencia: "workload creep", que traducido al español sería algo así como mandar más trabajo como quien no quiere la cosa. El concepto es muy sencillo. ¿Se ahorra tiempo con la IA? Sí. ¿Se transforma este en descanso? Para nada.
Más bien al revés: muchos trabajadores cuentan ahora con más presión que antes. Algo que, también sostienen los investigadores, puede aumentar el estrés y la fatiga mental. Así que, quizá fuese cierto eso de que la IA viniese a ayudar. La gran pregunta que cabría hacerse es, ¿a quién?
