La paradoja japonesa con la IA: es un país pionero en desarrollarla, pero nadie está interesado en ella

El país asiático tiene algunas de las experiencias más innovadoras en materia de inteligencia artificial, pero sus ciudadanos continúan siendo reacios a ella.
En muchos sentidos, Japón siempre ha sido un país de contrastes. En especial en lo que se refiere a la tecnología. Los japoneses tienen retretes imposibles o robots que ya atienden en cafeterías y centros comerciales, pero a la vez son recelosos a los cambios y siguen operando con disquetes. Algo que, según señalan muchos expertos, ahora sucede también con la IA.
Por un lado, al igual que sucede en el tema de las telecomunicaciones o la robótica, Japón es pionero en muchos de los usos que tienen que ver con esta tecnología de manera más o menos profesional. Pero se da una paradoja: el común de los ciudadanos, según parece, no parece demasiado entusiasmado con abrazar precisamente esta tecnología.
Japón y la IA: sí pero no
Para entender este contraste, es necesario echar un vistazo a las últimas tendencias. Sin ir más lejos, la IA está muy extendida en conceptos que en Occidente, por ejemplo en países como España, son casi marginales. Por ejemplo, los llamados "ídolos virtuales", desarrollados con esta tecnología y que pueden crear música. O los cada vez más famosos VTubers.
Estos últimos son exactamente lo que parecen: algo similar a los influencers o Youtubers del resto del mundo, pero que con sus apariencias cercanas al manga o lo que sea han sido llevados a cabo también mediante IA. Algunos de ellos han logrado volverse realmente populares, en especial entre los adolescentes o los jóvenes, que son quienes más consumen estos contenidos.
Algo muy parecido sucede también con la realidad virtual. Esta tecnología, aunque cíclicamente intenta proponerse en Europa y Estados Unidos, no suele convencer mucho a los usuarios. Solo es necesario ver el reducido interés que han recibido hace no mucho algunas gafas que supuestamente llegaban para revolucionar (otra vez) el mundo del entretenimiento.
En Japón, en cambio, sí tiene un grado mayor de presencia. En muchas ocasiones, de manera pública, por así decirlo, y ahora está ligada con la inteligencia artificial. Si te das una vuelta por una gran ciudad, como por ejemplo Tokio, es fácil que te encuentres con experiencias inmersivas que están puestas de una forma u otra al servicio de los ciudadanos.
Rechazo a la inteligencia artificial generativa
Teniendo todo esto en cuenta, podría pensarse que Japón ha abrazado totalmente la inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT y similares. No obstante, no es así en absoluto. Más bien todo lo contrario. Como reflejan diferentes estudios, solo alrededor del 26,7 % de la población japonesa ha usado herramientas de IA generativa.
Es decir, una cifra asombrosamente baja si se compara con lo que sucede en territorios como España. Es verdad que Japón tiene una población envejecida, pero no lo es menos que, por regla general, allí son bastante reacios a los cambios. Y qué es la IA si no una tecnología llamada precisamente a eso, cambiarlo todo.