Tu microondas podría ser el hogar de hasta 750 tipos de bacterias diferentes

Generado con IA

Un estudio ha demostrado que el microondas de los hogares puede ser el lugar perfecto para hasta 750 bacterias que pueden resistir a la mayoría de los medicamentos.

El microondas es uno de los electrodomésticos que menos se limpian junto con el horno, pero también uno de los hogares preferidos para las bacterias. La ciencia ha demostrado que en estos lugares se dan las condiciones perfectas para que sobrevivan durante semanas, algunas de ellas incluso llegando a ser más resistentes de lo esperado.

Un estudio ha revelado que este electrodoméstico puede albergar algunos de los microorganismos más resistentes que se han descubierto hasta la fecha. Un equipo de investigadores ha examinado 30 microondas y han descubierto casi 750 especies diferentes de bacterias que pueden ser perjudiciales para la salud.

Las bacterias más comunes en los microondas son Klebsiella, Enterococcus y Aeromonas relacionadas con enfermedades gastrointestinales, infecciones de la piel, neumonía, meningitis o endocarditis. El contagio suele producirse en los propios hospitales con la manipulación de material contaminado.

Algunas bacterias como la Klebsiella pueden sobrevivir hasta 30 meses sobre la superficie y son capaces de resistir a la mayoría de los medicamentos que se conocen. "Pueden suponer un riesgo para la salud humana”, según Daniel Torrent, investigador del Darwin Bioprospecting Excellence de la Universidad de Valencia que ha participado en el estudio

Las bacterias sobreviven a la radiación del microondas

Algunas personas tienden a pensar que el propio calor del microondas, incluso del horno, puede acabar con las bacterias que se acumulan después de unos cuantos usos. El microondas calienta los alimentos mediante radiación, pero ni siquiera esta técnica puede acabar con algunos microorganismos. 

La radiación de los dispositivos electrónicos es de tipo no ionizante, es decir, no puede alterar las células y los átomos de los objetos que encuentra a su paso. 

Este aparato es capaz de matar algunos microbios presentes en los alimentos debido al propio calor que se genera, pero algunos pueden resistir si no se aplica durante un tiempo prolongado.

El estudio ha demostrado que no todos los microondas tienen los mismos tipos de bacterias, sino que se adaptan a las características del área que les rodea. Los microondas en espacios compartidos tienen microorganismos más variados y los hogares desarrollan un microbioma similar al de otras superficies de la cocina.

Los electrodomésticos ubicados en laboratorios son los menos seguros. Estos microondas tienen las bacterias más resistentes a la radiación que se han encontrado en el experimento, ha asegurado Torrent.

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