El triángulo de Trump, Musk y Cook: cómo Apple buscará tener más beneficios fiscales

Pese a que Tim Cook aplaude la vuelta al poder de Donald Trump, la nueva influencia de Elon Musk en el presidente de EEUU podría ser el as bajo la manga que complique los planes de Cook y Apple.
Donald Trump regresa a la Casa Blanca, Elon Musk se frota las manos y se sienta al lado del ya presidente y Tim Cook, mientras tanto, parece que tiembla en Cupertino. El motivo es simple, Apple ya está listo para una se prepara para una nueva ronda de negociaciones sobre aranceles y exenciones fiscales. Pero esta vez, Musk puede que tenga algo que decir.
Aunque gigantes como TSMC han pausado sus planes de expansión en suelo estadounidense, a la espera de ver cómo se desarrolla la nueva política arancelaria, Cook y Trump mantuvieron una relación cercana durante su anterior mandato. Ahora la idea sería mantener esas ventajas que obtuvo y que le favorecieron en su lucha contra Samsung.
Sin embargo, la historia ahora ha cambiado. Elon Musk, conocido por su relación complicada con Apple, ahora es un asesor clave de Trump. Musk ha criticado duramente el modelo de negocio de Apple, especialmente las comisiones de la App Store, y recientemente amenazó con prohibir los dispositivos de Apple en sus empresas tras un acuerdo entre Apple y OpenAI.
Apple podría verse obligada a trasladar más de su producción fuera de China para evitar el propuesto arancel del 60% sobre las importaciones chinas.
La jugada maestra de Cook será vender la idea de "América primero" mejor que nadie
Según Mark Gurman de Bloomberg, Cook tiene varias estrategias para acercarse a Trump. Podría reiterar que los aranceles beneficiarían a competidores no estadounidenses, destacar la producción del Mac Pro en EEUU, y presentar la planta de chips de Arizona y el nuevo campus en Carolina del Norte como victorias de la política "America First" de Trump.
En pocas palabras, la empresa necesita estas exenciones para evitar un aumento en los costes de producción, que, en último lugar, se trasladarían al consumidor.
Pese a todo esto, no cabe duda de que Cook probablemente esté contento, pese a todo, y ve con buenos ojos el retorno de Trump a la presidencia. La administración Biden nunca fue tan amigable con Apple, y su CEO espera que los próximos cuatro años sean más fáciles para la empresa.

