Alerta por una nueva estafa en WhatsApp: pulsas un botón y la estafa ha comenzado

La popular aplicación de mensajería instantánea de Meta no hace más que recibir amenazas de los ciberdelincuentes. ¡Mucho ojo aunque se trate de un familiar!
Raro es el día en el que WhatsApp no se convierte en el punto de mira de los ciberdelincuentes. Poco importa que los responsables de la aplicación de mensajería instantánea, Meta, desarrollen nuevas medidas de seguridad para ella, porque los timadores siempre intentan hacerse fuertes donde más peligro causan: engañando a los usuarios mediante sus manipulaciones.
Prueba de ello es la nueva estafa en la que cualquiera puede hacerse pasar por una persona conocida, muchas veces un familiar, para ponerse en contacto con la víctima. Sobre todo hoy en día, cuando la inteligencia artificial permite clonar cualquier tipo de voz en cuestión de segundos. Solo necesitan eso y una videollamada para hacer caer en la trampa en solo segundos.
WhatsApp, otra vez víctima de una estafa
No es, ni mucho menos, la primera vez que WhatsApp se vuelve una amenaza para la seguridad. De hecho, de un tiempo a esta parte existen un montón de estrategias por parte de los ciberdelincuentes para aprovecharse de la app. Desde suplantar la identidad de una entidad bancaria o una tienda, hasta incluso mandar un mensaje haciéndose pasar por un hijo en apuros.
En este caso, la táctica es parecida, pero no idéntica. El estafador se hace pasar por un amigo, familiar o incluso por el soporte técnico de WhatsApp y realiza una videollamada a la víctima, alegando problemas técnicos como que su cámara no funciona correctamente. Esto último es muy habitual, para así justificarse en no mostrar su imagen durante la comunicación.
Durante la videollamada, el delincuente persuade a la víctima para que comparta la pantalla de su dispositivo, argumentando que esto ayudará a resolver el supuesto problema técnico. Si por ejemplo, es un familiar, la excusa puede ser ver un número de teléfono o un mensaje, cualquier cosa. Por eso es fundamental no compartir nunca la pantalla, que es cuando comienza la estafa.
Una vez que la víctima comparte su pantalla, el estafador puede visualizar todo lo que aparece en el dispositivo, incluyendo mensajes, documentos, fotos, videos y, lo más crítico, códigos de seguridad que puedan llegar por SMS. Conviene recordar que hoy en día los teléfonos móviles contienen todo tipo de información delicada, si los criminales acceden a él, acceden a prácticamente todo.
Las peligrosas consecuencias de compartir la pantalla del móvil
El objetivo principal de los ciberdelincuentes siempre suele ser llegar hasta tus cuentas bancarias. Capturar este tipo de información puede provocar estragos en tu cuenta. No obstante, no es el único fin que se persigue con este tipo de estafas. Si se accede a conversaciones privadas de WhatsApp, también se pueden emplear luego chantajes o fraudes que van en esa misma línea.
Por eso, hay que recordar que Los servicios oficiales de WhatsApp, tu entidad bancaria o lo que sea, rara vez solicitan a los usuarios que compartan su pantalla para resolver problemas. Si recibes una solicitud de este tipo, es probable que se trate de una estafa. Aunque se trata de alguien cercano, o incluso a través de su propio número. Pueden haberlo hackeado antes, igual que a ti.