El error habitual al elegir contraseña que puede poner en riesgo tu ciberseguridad

Compartir contraseña en el correo electrónico y las redes sociales puede ser peor idea que nunca, teniendo en cuenta que cada vez hay más ataques a la ciberseguridad, y a las posibilidades de la propia IA.
Aunque pueda sonar alarmista, lo cierto es que los ciberataques están más a la orden del día que nunca. El número de ellos se ha incrementado de manera exagera en los últimos años si se compara con décadas anteriores. Para darse cuenta de ello, solo hace falta echar un vistazo a los informes que el propio Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado al respecto.
Según estos, prácticamente la mitad de los ciudadanos ha sufrido algún tipo de ataque que ha puesto en riesgo su ciberseguridad, ya sea a través del phishing, viendo cómo se duplicaba su identidad para fines maliciosos o, simplemente, siendo víctima de algún tipo de estafa telefónica. Por eso, elegir contraseña se ha vuelto mucho más importante de lo que lo era antes.
El peor error al elegir contraseña
Puesto que hace unos años la ciberseguridad no era tan importante como ahora (o al menos las amenazas a ellas no resultaban tan continuas), es lógico que la gran mayoría de los usuarios no pusieran demasiado interés a la hora de elegir una contraseña. De hecho, lo más habitual era casi siempre tener una para casi todo tipo de cuentas, así era más fácil recordarla.
Por desgracia, eso supone un grave error en los tiempos que corren, en los que cualquier tipo de cuenta resulta mucho más vulnerable que nunca. De hecho, la mayoría de los expertos suelen coincidir en la misma recomendación principal: no utilizar nunca la misma contraseña para el correo y las redes sociales, ya que si los ciberdelincuentes tienen acceso a una cosa, lo tendrán a las dos.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que cualquier hacker (incluso uno no especialmente talentoso) puede utilizar tu correo electrónico para enviar mensajes de phishing a tus contactos, intentando robar sus credenciales o información personal. Además, con acceso a tu correo, puede recuperar contraseñas de otras cuentas a través de la opción "olvidé mi contraseña".
De hecho, algunos estudios ponen de manifiesto que por mucho que las estafas creadas mediante inteligencia artificial sean cada vez más sofisticadas, casi la mitad de los robos de cuentas o correos que se producen no son tan complicados: los delincuentes acceden gracias a que las contraseñas no eran difíciles de descifrar, haciendo alusión a nombres, apellidos o el típico “12345”.
La amenaza de la IA
Por si todo esto no fuese ya suficiente, la irrupción de la inteligencia artificial también ha cambiado las reglas del juego. Vale, es cierto que esta tecnología es muy útil para muchas cosas, e incluso no faltan quienes aseguran que nos permitirá vivir 120 años, pero también tiene su lado menos amable. En lo que respecta a la ciberseguridad, supone un claro peligro.
Hay que tener en cuenta que, como señalan los especialistas, la IA es capaz de probar infinidad de combinaciones posibles de contraseñas simplemente teniendo acceso a unos pocos de tus datos, aumentando así las posibilidades de que los criminales revienten tu contraseña. De ahí que, efectivamente, sea más importante que nunca no usarlas en diferentes plataformas, aunque dé pereza.