Estados Unidos ha desmantelado una de las redes de ciberdelincuencia más grandes

Una red de ciberdelincuencia ha estafado 5.467 millones de euros distribuyendo un malware entre los dispositivos de las víctimas: el creador se enfrenta a una pena máxima de 65 años de prisión.
Las agencias de ciberseguridad han cerrado una de las redes organizadas más importantes del mundo que distribuía un malware entre los usuarios. Los delincuentes han robado 5.900 millones de dólares, algo más de 5.467 millones de euros al cambio.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) se ha unido al FBI y otras agencias de ciberseguridad internacionales para acabar con lo que han calificado como "probablemente la botnet más grande del mundo".
Otras organizaciones que han colaborado en seguir el rastro de esta estafa online son las agencias de ciberseguridad de Singapur y Tailandia. El gigante tecnológico Microsoft también ha participado en la investigación.
YunHe Wang, un ciudadano chino con residencia en el país caribeño San Cristóbal y Nieves, ha sido el encargado de diseñar y operar esta red. Wang se enfrenta a cargos de conspiración para cometer un fraude informático, el propio fraude distribuyendo el malware y blanqueo de dinero, ha informado BBC.
La posibilidad de que el acusado sea declarado culpable de todos los cargos es elevada. Si esto sucede, YunHe Wang se enfrenta a una pena máxima de prisión de 65 años.
La operación se empezó a diseñar en 2014
La red organizada tiene un complejo trabajo de diseño que se inició en 2014. Wang y otros desarrolladores operaron el malware conocido como 911 S5 desde cerca de 150 servidores en todo el mundo hasta el año 2022.
Los ciberdelincuentes consiguieron piratear más de 19 millones de direcciones IP de casi 200 países, según el Departamento de Justicia. Estos ataques estaban dirigidos a clientes de entidades bancarias, cometer fraude a gran escala y distribuir contenido de explotación infantil, violencia, amenazas de bomba y violaciones de exportaciones.
Los organismos públicos también se han visto afectados por esta ciberestafa. Estados Unidos estima que más de medio millón de solicitudes del seguro de desempleo se han realizado desde una dirección IP no segura.
Los ciberdelincuentes compraban tarjetas de crédito robadas o compraban bienes para lavar dinero. El Departamento de Justicia asegura que incluso vendieron el acceso a las direcciones IP de las víctimas por un valor de 99 millones de dólares, unos 91,7 millones de euros.
Wang compró propiedades en Estados Unidos, China, Singapur, Tailandia, San Cristóbal y Nieves y Emiratos Árabes Unidos. También se han incautado alrededor de 60 millones de dólares, relojes de lujo y vehículos como un Ferrari y un Rolls-Royce.
