Hristiyan Daskalov, experto en ciberseguridad: "El objetivo de los ataques a aeropuertos en Europa es el caos, no el dinero"

Los recientes ciberataques contra aeropuertos europeos han encendido las alarmas en la OTAN, que ya considera la ciberseguridad un frente estratégico tan importante como el militar.
Varios aeropuertos europeos quedaron paralizados tras sufrir ciberataques que bloquearon los sistemas de facturación y obligaron a cancelar vuelos. Cabe señalar que no se trató de fallos técnicos puntuales, sino de una ofensiva con ransomware para provocar un colapso inmediato.
La magnitud de lo ocurrido vuelve a poner sobre la mesa un asunto que preocupa a varios países. De hecho, la OTAN ya considera la ciberseguridad un frente estratégico y el experto en seguridad Hristiyan Daskalov afirma que el objetivo no era robar dinero, sino sembrar el caos.
Un ciberataque que amenaza a Europa
Los sistemas de facturación de varios aeropuertos dejaron de funcionar durante días, generando vuelos cancelados y pérdidas que rondaron los 10 millones de euros diarios. Pero el golpe fue más profundo, ya que dañó la confianza en la infraestructura que sostiene el transporte aéreo europeo.
Según Daskalov, los atacantes no se infiltraron directamente en los sistemas de los aeropuertos, sino que aprovecharon la debilidad de los proveedores externos, compañías que gestionan procesos críticos y que suelen contar con menos protección. Bastó un clic en un correo de phishing para iniciar el ataque.
Este tipo de ofensivas encaja en la lógica de la guerra híbrida, donde no hacen falta misiles para bloquear aeropuertos, basta con un ciberataque. El experto recuerda precedentes como el bloqueo del aeropuerto de Kiev o el ataque NotPetya en 2017, que paralizó el transporte marítimo mundial durante semanas.
La OTAN ante una importante amenaza
Esta situación se produce en un momento especialmente delicado. Mientras Europa debate cómo reforzar la defensa aérea frente a los drones rusos que ya sobrevuelan fronteras como la de Polonia o Dinamarca, la Alianza Atlántica se enfrenta a los ataques digitales.
La OTAN lleva años advirtiendo de que un ciberataque contra infraestructuras críticas puede tener el mismo impacto que un ataque armado. Si un aeropuerto, una red eléctrica o un sistema de telecomunicaciones queda inoperativo, el efecto se extiende a todos los aliados. El caso de los aeropuertos demuestra lo frágil que puede ser esa red común.
Los expertos coinciden en que no basta con desplegar más sistemas militares, sino que hace falta coordinación con las empresas privadas que gestionan el transporte, la energía y las telecomunicaciones.
El ransomware ya no es solo un virus muy peligroso para secuestrar ordenadores de las empresas, es un arma geopolítica que puede ser utilizada por Estados hostiles o grupos vinculados a ellos para desestabilizar Europa sin disparar un solo proyectil.
Para Hristiyan Daskalov, la única salida es la ciberresiliencia, donde no se trata solo de instalar más barreras de seguridad, sino de tener planes de respuesta listos para actuar en cuestión de minutos. Eso incluye pruebas de penetración, simulaciones de ataques y formación constante del personal.
Los datos son alarmantes, y es que solo un 7 % de las empresas en Europa realizan simulaciones periódicas. El resto, un 93 %, no está preparado para afrontar un ataque de este calibre. Esa falta de preparación es lo que permite que una situación así se convierta en millones de pérdidas.
Lo sucedido en varios aeropuertos europeos deja en evidencia de que la infraestructura crítica puede quedar comprometida por un simple descuido, como abrir un correo malicioso. Los grupos de hackers lo saben bien y, como recuerda Daskalov, su objetivo no es robar dinero, sino sembrar caos y desestabilizar gobiernos.
En este contexto, la OTAN ha dejado de tratar la ciberseguridad como un apoyo secundario. Es por esta razón que hoy la sitúa en el mismo nivel de prioridad que la defensa frente a drones o misiles, consciente de que el frente digital puede ser tan decisivo como el militar.

