Estos son los planes de la OTAN, si Rusia o China cortan los cables submarinos

Basta con sabotear algunos cables submarinos, para cortar Internet. El caos se apoderaría del planeta en cinco minutos. La OTAN tiene un plan.
Lo inalámbrico está de moda, pero la pura realidad es que Internet es, en realidad, un amasijo de cables, la mayoría de los cuales transcurren por el fondo de los océanos. Si alguien saboteara los cables submarinos más importantes, Internet se caería en la mayor parte del mundo, sembrando el caos.
Ante una potencial crisis con China, Rusia, Corea del Norte, algún país fundamentalista, o terroristas que podrían destruir esos cables submarinos, la OTAN anuncia la financiación de un plan de emergencia, para que Internet no se caiga.
La idea, en realidad la única opción posible, es desviar el tráfico de los cables submarinos a los satélites. Pero no es tan sencillo como parece, porque su capacidad aún es muy limitada.
Los cables submarinos, objetivo militar crítico
Sabotear los cables submarinos de Internet no es nada fácil. Están a cientos, miles de metros de profundidad, y solo se pueden alcanzar con submarinos, o con bombas de gran potencia. Pero ya ha ocurrido.
El pasado mes de febrero, los rebeldes hutíes de Yemen dañaron los cables submarinos del Mar Rojo, por donde pasa el 17% del tráfico mundial de Internet.
Durante las primeras semanas de la invasión de Ucrania, alguien saboteó un cable submarino que une Estonia con Suecia. Todas las miradas apuntaron a Rusia.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta posibles desastres naturales, como terremotos o erupciones volcánicas, que podría destruir esos cables. Hace unos meses, la rotura de un cable dejó sin Internet a diez países africanos.
Según informa Bloomberg, la OTAN ha financiado un proyecto llamado Programa de Ciencia por la Paz y la Seguridad, que han puesto en marcha varias instituciones científicas de Estados Unidos, Suiza, Suecia, e Islandia.
El objetivo de este programa es derivar el tráfico de Internet de los cables submarinos a los satélites, de forma automática, en el caso en que se produzca un sabotaje.
"Solo hacen falta tres o cuatro bombas para cortar todas las comunicaciones de Islandia", afirma Már Magnússon, profesor de Derecho de la Universidad de Bifröst, en Islandia.
El plan de la OTAN para desviar Internet de los cables submarinos a los satélites, no es una operación sencilla. No solo por una cuestión técnica, sino también por las diferentes leyes que rigen en cada país. Se espera que el proyecto no esté terminado hasta dentro de, por lo menos, un par de años.

