Así puede el calor y las altas temperaturas dar vía libre a los ladrones en verano

Algunos dispositivos electrónicos no soportan bien las altas temperaturas, a lo que hay que sumar los descuidos habituales que se producen en esta época del año. 

Ya por sí el verano es una época peligrosa, en lo que a ciberseguridad se refiere. En época estival aumentan las estafas, así como amenazas más convencionales: el robo de viviendas. A veces, la tecnología puede ser una buena aliada para que todo resulte más seguro, pero hay un problema: el calor. Los expertos advierten que las altas temperaturas pueden ser un enemigo. 

Es bastante conocido el hecho de que durante las vacaciones, simplemente con la señal del router WiFi cualquier asaltante, sin necesidad de ser un hacker experto precisamente, puede detectar si hay alguien en una vivienda. Pero ahí no acaban los riesgos. Por ejemplo, mucha gente no es consciente de que sus sistemas de seguridad pueden sufrir fallos inesperados.

El calor, el principal enemigo de la tecnología en verano

Cada vez más gente apuesta por sistemas de seguridad sofisticados para proteger sus hogares. Sin ir más lejos, el número de alarmas que se instalan crece justo antes de que muchas personas se vayan de vacaciones de verano. Pero si piensas que con eso todo está solucionado, hay algo que los expertos ponen de manifiesto: cuando aprieta el calor, las inseguridades aumentan.

Tal y como señalan algunos especialistas, dispositivos como cámaras de seguridad, sensores de movimiento o timbres inteligentes pueden fallar en verano si están expuestos a temperaturas extremas. Es decir, cuando estas llegan a rondar los cuarenta grados. Algo que, sobre todo en muchos lugares de España, no es del todo improbable, sobre todo a ciertas horas del día.

En muchos casos, se producen apagados automáticos por sobrecalentamiento, haciendo que cualquier hogar se vuelva más vulnerable. Incluso el WiFi también puede verse afectado por este inconveniente. Hay muchos casos en los que la señal se pierde o se debilita si el calor hace que el router no funcione como debería. Incluso los sensores infrarrojos pueden sufrir defectos similares.

Por supuesto, el verano también puede hacer por sí mismo que cualquiera se vuelva más descuidado. Es cuando se hace más habitual abrir las ventanas para que corra el viento, o incluso las puertas. De hecho, hay quien piensa que por vivir en un piso relativamente alto no se corre peligro al respecto, pero no es cierto. Los delincuentes trepan, e incluso la Policía Nacional se hace eco de ello. 

Hacer frente al verano puede no ser tan sencillo como se piensa

Aunque cada vez hay en el mercado más alternativas de seguridad, algunas bastante ingeniosas y baratas, la verdad es que el calor puede estropearlas. Es un problema mucho más común de lo que la mayoría de la gente piensa. Por eso, dependiendo de dónde vivas, los expertos aconsejan elegir cámaras diseñadas para exteriores, por ejemplo, que soportan mejor el calor. 

Además, si te marchas de vacaciones, no solo debes evitar comentarlo demasiado (y sí, eso también incluye a las redes sociales), sino que es recomendable no quitar del todo la seguridad. Más aún si se tiene un timbre eléctrico. Al fin y al cabo, cuantas menos pistas des a los ladrones, menos posibilidades tendrás de que estos te amarguen el verano. 

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