Si escuchas en tu móvil este sonido, la estafa ya ha comenzado

La estafa "Wangiri" o de la llamada perdida, vuelve a estar de máxima actualidad: esto es lo que tienes que saber para no caer en esta trampa que puede vaciarte la cuenta corriente.
Existen estafas telefónicas que ya pueden considerarse auténticos clásicos, pero que por desgracia siguen aún vigentes en 2025, y en algunos casos con más fuerza que nunca. Es lo que sucede con el timo de la llamada perdida o Wangiri. A pesar de las advertencias habituales de la Guardia Civil o la Policía Nacional, los ciberdelincuentes continúan insistiendo en esta fechoría.
El problema es que, por mucho que se sepan las bases principales de esta amenaza, resulta complicada de detectar. Al fin y al cabo, ¿quién no se siente tentado de devolver la llamada cuando recibe una de un número desconocido? ¿Y si fuese algo importante? Por eso resulta fundamental entender bien la clave para identificar el riesgo: los prefijos más peligrosos y habituales.
Una estafa que no pasa de moda y siempre vuelve
Todos los expertos suelen estar de acuerdo: la principal ventaja del timo de la llamada perdida, y la verdadera razón por la que sigue siendo tan frecuente en pleno 2025, no es otra que su simpleza. Cualquier especialista en ciberseguridad te dirá que cuanto más sencilla es una amenaza, más posibilidades hay de que tenga éxito. Por no hablar de que puede llegar a más personas.
De hecho, su persistencia se debe a varios factores. Primero, el aumento en el uso de teléfonos móviles y la conectividad global ofrece un alcance mayor que nunca. Y no solo en países como España, sino en los lugares donde se llevan a cabo los timos. Segundo, el anonimato proporcionado por el uso de servicios de VoIP y números falsos hace que sea difícil rastrear a los estafadores.
Es verdad que en los últimos años, y ante el constante aluvión de casos, algunos países han intentado tomar medidas de seguridad para evitar este problema, pero casi siempre estos esfuerzos están lejos de ser del todo eficaces. Como sucede con otros engaños, los ciberdelincuentes siempre dan la impresión de dar con la forma de sortear las previsiones de los expertos.
Eso sí, hay algo que no cambia en la estafa Wangiri es su forma de funcionar: los delincuentes hacen una llamada perdida desde un país extranjero y, al devolverla a su número, se aplica una tarifa extra (exagerada por lo general) de la que los timadores reciben un buen porcentaje. Por eso, la mejor forma de mantenerse atentos sigue estando en los prefijos que advierten del peligro.
Qué prefijos deben estar en el radar
Otras de las complicaciones principales del timo de la llamada perdida, radica precisamente en que no siempre tienen un mismo punto de origen. Sin embargo, sí hay prefijos que casi siempre se identifican con la estafa. Son los siguientes: 355 (Albania), 225 (Costa de Marfil), 233 (Ghana) y 234 (Nigeria). No son los únicos, pero sí los más habituales.
Por eso, si ves una llamada perdida en tu teléfono móvil que comience por estos números, ni se te ocurra responder. Incluso en los tiempos que corren hoy en día, esta amenaza sigue vigente, por lo que confiarse puede ser un gran error. Sí, todavía en 2025.
