El truco para elegir la palabra clave con la que evitar las estafas de inteligencia artificial

Al igual que sucede con las contraseñas, los expertos tienen algunas recomendaciones que conviene tener en cuenta para así elegir el término más seguro.

Según Sam Altman, Elon Musk y otros muchos gurús tecnológicos, la inteligencia artificial será algo fantástico, y mejorará la vida de la gente en muchos sentidos. Tal vez esta visión tan positiva se cumpla, o tal vez no. Lo que es indiscutible es que ya hay ciberdelincuentes que utilizan las posibilidades de la IA para precisamente todo lo contrario: estafar a los usuarios. 

Hoy en día, de hecho, no es recomendable confiar cuando te llama o un familiar o un amigo, ya que los criminales pueden clonar su voz con facilidad en cuestión de segundos. ¿Lo más seguro? Elegir una palabra clave que solo sepáis los miembros de un grupo, y que, por lo tanto, sirva a modo de contraseña. Pero antes de decantaros con una, conviene tener en cuenta varias cosas. 

Cómo elegir la palabra clave más segura

En ciertos sentidos, elegir una palabra clave para compartir con tus familiares o amigos y así estar a salvo de las estafas de inteligencia artificial se parece a elegir una contraseña. En ambos casos se trata de algo similar: escoger una especie de password que sirva a modo de seguridad. La diferencia es que en estos casos no es solo para ti, sino también para otras personas. 

En cualquier caso, la primera recomendación que acostumbran a dar los expertos es obvia: nada de recurrir a tópicos fáciles de adivinar. No elijas el nombre de tu mascota que casi todo el mundo conozca, ni la fecha de tu cumpleaños, ni tu apellido, ni el nombre de tu pareja, etcétera. Con estas cosas tan previsibles, cualquiera podría adivinar la palabra en cuestión de minutos. 

En lugar de eso, opta por algo más específico y menos común, como una frase de un libro poco conocido, una combinación aleatoria de palabras o una referencia personal que solo tú y tu contacto cercano seáis capaces de comprender. De esta forma no se tratará de una palabra que casi cualquiera solamente entrando en una de tus redes sociales pueda intuir a las primeras de cambio. 

Pero además, hay algo que aumenta la seguridad: confirma esa palabra clave con tu familiar, amigo o quien sea en persona. Es decir, cara a cara. Si realmente lo que se pretende aquí es evitar las estafas digitales, no es baladí que cuanto menos digital sea el asunto, mejor. Piensa que si lo hablas por cualquier medio virtual, es posible que quede un registro y, por lo tanto, un cierto riesgo. 

La simplicidad es la clave

A pesar de todo lo comentado anteriormente, lo cierto es que este tipo de palabras claves deben ser también simples. Primero, para que sean fáciles de recordar por todos los que tienen que conocerlas, y segundo, para que no queden extrañas en una conversación en caso de haber una tercera persona espiando. 

Por último, no escuches otra recomendación: al igual que las contraseñas, la palabra de seguridad debe actualizarse cada cierto tiempo para reducir el riesgo de que alguien la descubra. Establece una rutina para cambiarla cada seis meses o en fechas clave, como cumpleaños o festividades.

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