Adiós James Webb, Europa prepara el telescopio más ambicioso para encontrar una segunda Tierra

Este nuevo telescopio espacial europeo, con sus 26 cámaras de ultra alta resolución, se estrenará en 2026 para buscar exoplanetas habitables similares a la Tierra.
Jamás el ser humano será capaz de descubrir todo el universo, y es que es tan inmenso, que todavía no han logrado conseguir pruebas de que exista vida inteligente en cualquier otro planeta.
Ahora, la Agencia Espacial Europea quiere dar un gran paso para el descubrimiento de vida en otros planetas, con el lanzamiento de PLATO (PLAnetary Transits and Oscillations), un telescopio espacial que podría cambiar la forma de entender el universo.
Lo que hace único a este telescopio europeo es su diseño. A diferencia de otros telescopios espaciales, hará uso de 26 cámaras de 84,1 Mpx cada una, trabajando para captar imágenes con una resolución total de más de 2.000 millones de píxeles. Con esto, PLATO podría capturar una gran cantidad de datos con una relación señal-ruido sin precedentes y con un campo de visión mayor que el de cualquier misión anterior.
Como dijimos, la misión de este telescopio europeo es identificar exoplanetas rocosos ubicados en zonas habitables de estrellas similares al Sol. Para que lo entendamos, estas son regiones donde podría existir agua, un requisito esencial para la vida tal como la conocemos.
Así que, durante al menos dos años para cada estrella observada, el telescopio tomará imágenes cada 25 segundos para construir así el primer catálogo completo de exoplanetas confirmados con información precisa sobre su densidad, composición y edad.
De hecho, los astrónomos esperan que este telescopio obtenga mediciones con una precisión del 3 % en radios, menos del 10 % en masas y 10 % en edades.
Además de buscar planetas, el telescopio también estudiará las estrellas que los albergan, analizando su actividad sísmica para entender mejor su evolución.
Cabe aclarar que este telescopio revolucionario será lanzado en 2026, desde la Guayana Francesa, a bordo de un cohete Ariane 6, y se ubicará en el punto de Lagrange L2, que está situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.
Desde allí desplegará sus paneles solares y funcionará inicialmente durante cuatro años, aunque podría extender su misión hasta 8,5 si todo va bien.
Este telescopio se complementará con la misión Ariel de la Agencia Espacial Europea, prevista para 2029, que estudiará las atmósferas de exoplanetas, y evidentemente también se compenetrará con el telescopio James Webb, que aportará observaciones adicionales.