Astrónomos de la NASA detectan una fuerte señal espacial durante siete horas y aseguran conocer ya su origen

Los expertos de la NASA nunca habían detectado nada parecido hasta la fecha, y han tardado en hacerlo, pero ya tienen una posible hipótesis de lo sucedido.
La NASA siempre permanece atenta a cualquier señal que llegue del espacio. Por eso cuando la agencia espacial norteamericana descubrió el estallido conocido como GRB 250702B (nombre científico, ya se sabe), los expertos en astronomía se pusieron manos a la obra a intentar descifrar su origen. Sucedió en 2025, pero ha sido ahora cuando se han dado explicaciones factibles.
Según Eliza Neights, una investigadora en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, se trató de una señal de rayos gamma especialmente intensa. Algo que hasta ahora no se había experimentado debido a su duración. Estas señales suelen ser efímeras, pero en esta ocasión duro nada más y nada menos que siete horas. Ha marcado un antes y un después.
La señal de la NASA insólita hasta la fecha
Tal y como explican los expertos de la NASA, los estallidos de rayos gamma (Gamma-Ray Bursts, GRB, en inglés) son las explosiones más poderosas conocidas desde el Big Bang. Tradicionalmente, estos eventos duran desde unos pocos milisegundos hasta unos pocos minutos, e incluso los más largos apenas pasan de los cientos de segundos. Al menos, así era hasta ahora.
El caso del conocido como el GRB 250702B fue diferente del todo. Los telescopios espaciales lo detectaron activamente emitiendo rayos gamma durante más de 25 mil segundos. O lo que es lo mismo, alrededor de siete horas completas. Una constancia que ha desconcertado y despertado el interés no solo de los expertos de la NASA, sino de científicos de todo el mundo.
Un registro que bate todos los récords

Lo cierto es que GRB 250702B fue observado por primera vez por el telescopio Fermi Gamma-ray Space Telescope, de la NASA. Este instrumento, dedicado a monitorear el cielo en busca de emisiones de alta energía, detectó un aumento súbito y sostenido de radiación hasta niveles inusitados para un GRB clásico.
Los propios expertos quedaron sorprendidos, como ellos mismos dicen, porque no se trató de un único pulso. En lugar de eso el observatorio espacial notó múltiples ráfagas de rayos gamma provenientes de un mismo punto. Esa persistencia y repetición en la señal fue la primera evidencia de que no se trataba de un evento ordinario, sino de algo fuera de lo común. ¿Pero el qué?
Eso es lo que intentaron descubrir otros observatorios. Entre ellos, el Very Large Telescope (VLT) en Chile, operado por el Observatorio Europeo Austral (ESO), y el telescopio espacial Hubble, ayudaron a localizar con precisión la fuente de la señal: una galaxia situada a miles de millones de años luz de distancia. Esta confirmación situó al GRB 250702B fuera de la Vía Láctea, claro.
¿Cómo se explica, en cualquier caso, su origen? Siete horas de actividad sostenida no encaja con ninguno de los modelos clásicos. Para explicarlo, los investigadores están considerando una hipótesis nueva: que el GRB 250702B sea producto de un proceso denominado "fusión de un agujero negro con una estrella de helio". Un evento que, de confirmarse, demostraría que todavía queda mucho por descubrir sobre el espacio.
