Científicos de la NASA sorprendidos por una misteriosa piedra encontrada en Marte: "No debería estar ahí"

El robot Perseverance ha sido el encargado de dar con esta inusual formación rocosa, que no tardó en llamar la atención de los investigadores norteamericanos.
A lo largo del siglo XX, muchos quisieron ver en Marte misterios que, a la hora de la verdad, no eran tal cosa. Desde canales artificiales hasta construcciones alienígenas, rostros o incluso bosques. Al final, la NASA ha ido descubriendo la mucho menos fascinante realidad: todo ello no eran más que lo que los expertos suelen denominar como "fantasías científicas".
Ahora, en cambio, la propia agencia espacial norteamericana ha dado con un hallazgo que, si bien no puede considerarse igual de revelador, sí se trata de una llamativa anomalía. El objeto en cuestión ha sido hallado por el robot Perseverance, y no ha tardado en llamar la atención de los investigadores, por mucho que se trate de una piedra.
La NASA investiga la piedra marciana que "no debería estar ahí"
La propia NASA ha confirmado que el rover Perseverance, que continúa explorando el cráter Jezero, ha descubierto una roca que parece sacada de otro mundo. No es la primera vez que sucede algo parecido, solo que en esta ocasión sí es bastante probable que realmente sea así. La roca en cuestión ha sido bautizada con el nombre de Phippsaksla.
El hallazgo no tardó en demostrarse como extraño de cara a los responsables en analizar el material compartido por el Perseverance. Era algo que saltaba a la vista, puesto que su propia forma es ya de por sí diferente a todas las que se encuentran alrededor. Tiene 80 centímetros, y sobresale en un terreno ocupado principalmente por piedras planas y erosionadas.
La piedra Phippsaksla, por lo tanto, se eleva en el paisaje marciano casi como si hubiese sido colocada allí de manera deliberada. Su propio aspecto, que parece incluso tallado, también ayuda a fomentar esta impresión. Por lo tanto, es lógico que desde la NASA se apresuraran a que el propio Perseverance se pusiera manos a la obra para examinarla en profundidad con sus sensores.
Los resultados no tardaron en llegar, y esta vez no decepcionaron tampoco en absoluto. Estos revelaron una composición química muy inusual en dentro de lo que pueden considerarse los estándares marcianos. La roca indicó una alta cantidad de níquel y hierro, los cuales no se suelen encontrar (al menos en esas proporciones) en las piedras que hay en Marte.
¿De dónde ha salido esa roca?
Los científicos de la NASA han llegado a una conclusión probable: la misteriosa piedra encontrada por el Perseverance no es originaria de Marte. O lo que es lo mismo: no "nació" en el planeta rojo. Su composición rica en hierro y níquel, no obstante, da pistas de cuál puede ser su lugar de procedencia: los expertos hablan de un meteorito "metálico".
Probablemente llegó de algún punto del sistema solar, impactó contra el planeta hace miles o millones de años, y quedó allí como un fósil cósmico esperando a ser detectado. Lo curioso es que no es habitual encontrar meteoritos de ese tamaño y con esa forma. Y no solo eso: la atmósfera marciana hace que estos elementos de conserven mejor que en la Tierra, de ahí su buen estado.
