Colisión cósmica: Andrómeda y la Vía Láctea podrían colisionar al 50%, y quizás no nos pase nada

DepositPhotos

El destino de nuestro planeta Tierra, y en concreto nuestra galaxia Vía Láctea, de aquí a muchos miles de millones de años y que no es halagüeño.

Como bien sabes, el planeta Tierra forma parte del Sistema Solar, un sistema solar que es un granito de arena dentro de la Vía Láctea, nuestra galaxia.

Pero ahí, en el espacio, hay miles de millones de otras galaxias con miles y miles de millones de estrellas y planetas, y todos a riesgo de colisionar entre sí.

Ahora un grupo de astrónomos señala que hay un 50% de posibilidades de que nuestra galaxia, la Vía Láctea, acabé colisionando en un futuro muy lejano con la galaxia de Andrómeda, la más cercana.

Para ello vas a tener que esperar alrededor de 5.000 millones de años, y es bastante probable que nuestros Sol ya ni siquiera exista, y menos nuestro planeta.

Este nuevo estudio, escrito por un grupo internacional de astrónomos, en concreto de la Universidad de Durham, ha señalado: "Se cree comúnmente que nuestra propia Vía Láctea está en curso de colisión con la galaxia vecina... prevista en unos cinco mil millones de años", dicen en su artículo. 

Andrómeda está a 2,5 millones de años luz de distancia de la Vía Láctea, y con el tiempo, poco a poco, se van atrayendo entre sí por la fuerza de la gravedad. Se espera que se unan y formen una galaxia elíptica.

Pero a pesar de que hay un 50% de que esto suceda, también hay otro 50 % que puede que no pase esto exactamente así.

Para ello hay que tener en cuenta el grupo local de galaxias, que es un conjunto de más de 30 galaxias al que pertenecen tanto a la Vía Láctea como la mencionada Andrómeda.

Y utilizando observaciones realizadas por telescopios espaciales, los investigadores estimaron escenarios futuros en la evolución de este grupo local durante los próximos 10.000 millones de años.

“Encontramos que las siguientes galaxias más masivas del Grupo Local, a saber, M33 y la Gran Nube de Magallanes, afectan de manera clara y radical la órbita de la Vía Láctea-Andrómeda. Las incertidumbres en las posiciones, movimientos y masas actuales de todas las galaxias dejan espacio para resultados drásticamente diferentes”.

Pero si ocurriera el 50 % de la colisión entre la galaxia Andrómeda y la Vía Láctea, curiosamente el planeta Tierra podría sobrevivir de inicio al choque, pero adoptaría nuevas coordenadas en el cosmos.

A medida que se produzca esta fusión entre galaxias, el Sol podría ser arrojado a una nueva región o incluso impactaría con otra estrella y la Tierra podría vagar errante hasta su final.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: