Descubren un "latido cósmico" en el corazón de nuestra galaxia que podría desafiar la teoría de Albert Einstein

Descubren un "latido cósmico" en el corazón de nuestra galaxia que podría desafiar la teoría de Albert Einstein
Representación de Albert Einstein y el espacio.Imagen generada con IA.

La relatividad general se han mostrado sólida desde que el célebre físico Albert Einstein la presentara al mundo. Pero un descubrimiento sin precedentes podría cambiar eso.

Un equipo internacional de astrónomos ha detectado un misterioso "latido cósmico" procedente del centro de la Vía Láctea. ¿De qué se trata realmente? Pues más que nada de una señal periódica de radio que podría convertirse en una de las pruebas más exigentes jamás realizadas a la teoría de la relatividad general. Es decir, la conocida teoría de Albert Einstein. 

El hallazgo, aún en fase de estudio, apunta a que esta señal podría proceder de un púlsar extremadamente cercano al agujero negro supermasivo que domina el corazón de nuestra galaxia. Si se confirma (cosa que no ha sucedido aún, conviene dejarlo claro), se trataría de algo parecido a un laboratorio natural para poner a prueba las predicciones formuladas por el famoso físico hace más de un siglo.

El "latido" en el corazón de la Vía Láctea

Albert Einstein
Albert Einstein

El centro galáctico es una región caótica, dicen siempre los científicos. Allí reside Sagitario A, un agujero negro supermasivo con una masa equivalente a unos cuatro millones de soles. La gravedad en sus inmediaciones es tan intensa que deforma el espacio-tiempo de manera extraordinaria, como recuerdan en The Astrophysical Journal.

¿Y qué tiene que ver eso con Albert Einstein? En esta región, los investigadores han detectado una señal de radio que se repite de forma regular, como si fuese un "corazón cósmico". Esto sugiere que el origen podría ser un púlsar, es decir, una estrella de neutrones que gira sobre sí misma a gran velocidad y emite haces de radiación que, al barrer la Tierra, se perciben como pulsos rítmicos.

Si este objeto es efectivamente un púlsar orbitando cerca de Sagitario A, los científicos tendrían una herramienta en toda regla para medir cómo la gravedad extrema altera el espacio y el tiempo. Es decir, para poner a prueba la célebre teoría de la relatividad de Albert Einstein. Una teoría tan famosa que todo el mundo la conoce, aunque no tenga ni idea de física.

La teoría de Einstein sostiene que la gravedad no es una fuerza tradicional, sino una consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo causada por la masa. Cuanto mayor es la masa, mayor es la deformación. Hasta ahora, este razonamiento ha superado todas las pruebas experimentales realizadas, desde la órbita de Mercurio hasta la detección de ondas gravitacionales.

¿Podría Albert Einstein estar equivocado?

¿Por qué entonces ahora la cosa puede antojarse diferente? La respuesta es realmente muy simple: las condiciones cercanas a un agujero negro supermasivo representan uno de los entornos más extremos conocidos en el universo. Dicho de otra forma: si los datos no encajaran con esta teoría, se abriría un nuevo debate alrededor de la física como no se recuerda ninguno.

Es cierto que la relatividad general es una de las teorías más sólidas de la física, pero también se sabe que es incompatible con la mecánica cuántica en ciertos aspectos. Muchos físicos creen que, si en los entornos gravitatorios más intensos aparecen de verdad pequeñas discrepancias, estas podrían ayudar a construir una teoría unificada de la gravedad cuántica.

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