Elon Musk no aprende: esta es la sorprendente fecha que da ahora para llevar a los humanos a Marte

El fundador de Tesla y SpaceX sigue en sus trece de enviar una misión tripulada al planeta rojo, solo que a estas alturas cada vez existe menos gente que lo crea. 

Si Elon Musk es un genio visionario o, simplemente, un niño grande con mucho dinero, es algo complicado de discernir. No solo porque muchos de sus proyectos parecen sacados de los libros de ciencia ficción, sino porque muchas veces sus propias declaraciones dan la impresión de ser cualquier cosa menos rigurosas. En especial cuando se trata de uno de sus temas preferidos: Marte.

Él mismo ha repetido en numerosas ocasiones que quiere ser recordado como el gran hombre que llevó al ser humano a Marte. Ha insistido en ello por activa y por pasiva a pesar de que muchos expertos, astronautas incluidos, hayan dicho que hoy por hoy su ambicioso proyecto es imposible. Ahora, el fundador de SpaceX ha sumado un nuevo capítulo a su peculiar culebrón espacial.

Elon Musk vuelve a apuntar a Marte

En realidad, mucha es la gente que ha puesto en duda los deseos de Elon Musk. Quizá la humanidad tenga que mudarse en algún momento, pero de ahí a que ya sea posible mandar una misión tripulada a Marte parece haber un abismo. Su propia hija ha asegurado que todo lo relacionado con SpaceX es puro humo, y sus flamantes cohetes espaciales tienen la fea costumbre de explotar

¿Desanima eso a Elon Musk? Tal y como ha demostrado en una nueva charla al respecto compartida en su red social X, lo cierto es que no. El hombre más rico del mundo ha dicho que existen un 50% de posibilidades de que envíen una nave (sin humanos) a Marte el año que viene. Y otra (con humanos) allá por 2028 o 2029. Una opinión francamente optimista.

El principal problema para tomarse en serio estos vaticinios no son los desafíos técnicos que los ingenieros de SpaceX tengan que superan, o la enorme distancia entre la Tierra y Marte, incluso en aquellos momentos en los que ambos planetas se encuentran más cerca el uno del otro, como también ha dicho Musk. El principal problema es que Elon lleva fallando con los plazos mucho tiempo. 

En 2016, Musk propuso enviar una misión no tripulada a Marte en 2018, seguida de una misión tripulada en 2024. En 2017, el plan se ajustó para una misión no tripulada en 2022 y una tripulada en 2024. Y así, más o menos, hasta hoy, cuando las pruebas realizadas (muchas de ellas fallidas) no invitan a pensar que su compañía está más cerca que antes de viajar por el espacio.

Un multimillonario optimista por naturaleza

Marte no es el único reto al que Elon Musk se enfrente con un positivismo que, visto por el común de los mortales, parece un tanto exagerado. De hecho, no hace falta irse demasiado lejos para encontrarse con otro ejemplo parecido: su robot Optimus. Si sus predicciones iniciales se hubiesen cumplido, el invento tendría que estar ya produciéndose en masa, y aún es un prototipo. 

En realidad, si se mira con perspectiva, ambas cosas van de la mano, porque se supone que para colonizar Marte el trabajo de los robots Optimus será fundamental. Al menos en la mente de Elon Musk, todo encaja. 

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