Este es el reloj más preciso del mundo: pierde 1 segundo cada 30.000 millones de años

Los científicos de la Universidad de ciencia y tecnología de China crean el reloj óptico ultrapreciso más avanzado del mundo y supera cualquier otro jamás visto.
Si buscas los relojes más populares en Internet, seguro que te topas con algún modelo tradicional de Casio u opciones modernas como los smartwatches de Apple, Xiaomi y Samsung.
Pero, seguro que ninguno de estos cumple con las mismas características que el considerado "más preciso del mundo". No todos estos dispositivos funcionan de la misma manera y están configurados iguales, por lo que hay diferencias de microsegundos.
¿Por qué el modelo que estás a punto de conocer es lo más avanzado que verás en cuestión del seguimiento del tiempo? Pues la respuesta es porque la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC), ha desarrollado un reloj óptico de estroncio ultrapreciso.
El descubrimiento redefine por completo cómo se entienden las horas, minutos y segundos. En efecto, podría ser considerado para los avances de estos accesorios en el futuro.
Cómo funciona el reloj más preciso del mundo y por qué supera a los atómicos

Las investigaciones sobre los relojes atómicos avanzan cada vez más, pero ahora hay un avance que marca un antes y un después, tanto que podría superar esa categoría.
Se trata de un reloj óptico de estroncio desarrollado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de China (USTC). Lo que lo hace impresionante es que alcanza tal nivel de exactitud que solo acumularía un error de un segundo tras unos 30.000 millones de años en funcionamiento continuo.
Según el estudio publicado en la revista Metrologia, esa cifra supera ampliamente la edad estimada del universo. Pero, ¿cómo los científicos han logrado esto? Explican que la manera en la que mide el tiempo es distinta porque con el estroncio se alcanzan transiciones atómicas de cientos de billones de oscilaciones por segundo.
En otras palabras, mientras los relojes atómicos tradicionales usan la frecuencia de microondas del cesio-133, definida oficialmente desde 1967 en 9.192.631.770 oscilaciones por segundo, los relojes ópticos trabajan con frecuencias muchísimo más altas, en el rango de la luz visible.
Estas características lo hacen capaz de dividir el tiempo en “intervalos” mucho más pequeños y precisos. Siendo más específicos, el dispositivo de la USTC logra una incertidumbre de apenas 9,2 × 10⁻¹⁹ y una estabilidad de 6,3 × 10⁻¹⁹.
Pasos para la redefinición del tiempo en uso real
Aunque este reloj sea extraordinario, por sí solo no redefine el tiempo oficial, como se puede imaginar a simple vista, porque requiere de algunos factores cruciales al ponerlo a prueba.
En uso práctico, se ha pautado un proceso con la comunidad científica internacional, coordinada por organismos como el Bureau International des Poids et Mesures (BIPM).
Aquí se exige que al menos tres relojes ópticos independientes similares estén operativos en diferentes instituciones antes de aprobar cualquier cambio. Con esto, sí se llevaría a cabo una redefinición en la Conferencia General de Pesas y Medidas prevista hacia 2030.
Actualmente, es una operación que se encuentra en marcha porque diversos relojes ópticos basados en estroncio y otros elementos han superado el umbral mínimo de precisión de 2 × 10⁻¹⁸ requerido para ser considerados candidatos válidos.
Si todo sigue su curso, podrías ver en la próxima década un cambio histórico en la definición del Sistema Internacional de Unidades (SI). Pero, ¿para qué tanta precisión? Normalmente, en el día a día no es algo que afecte tanto a los humanos, pero es crucial porque abre puertas a avances tecnológicos en geodesia, geología y monitorización de fenómenos como terremotos o cambios en acuíferos.
De hecho, si todo sale como lo planeado, podría incluso servir para mejorar la precisión del GPS y otros sistemas de navegación. Por lo tanto, es un descubrimiento que influye en una gran parte del sector científico.
