Júpiter no es como pensábamos: los científicos corrigen su tamaño tras 50 años

Nuevas mediciones de la sonda Juno revelan que Júpiter es ligeramente más pequeño y más achatado de lo que se creía, un ajuste clave para los modelos científicos.
El planeta más grande del Sistema Solar, Júpiter, acaba de “encoger”. No físicamente, pero sí en los cálculos, gracias a nuevas mediciones más precisas.
Y es que los datos recientes indican que Júpiter es algo más pequeño y más achatado de lo que se creía desde hace décadas.
Según las cifras actualizadas, el radio ecuatorial de Júpiter es de 71.488 km, mientras que la distancia desde su centro hasta el polo norte alcanza los 66.842 km.
Esto implica que el planeta es 4 km más estrecho en el ecuador y 12 km más plano en los polos respecto a las estimaciones anteriores. Aunque pueda parecer una diferencia mínima en un mundo tan gigantesco como Júpiter, dentro del ámbito científico supone un cambio relevante.

“Estos pocos kilómetros importan”, explica Eli Galanti, científico del Weizmann Institute of Science. “Cambiar ligeramente el radio permite que nuestros modelos del interior de Júpiter encajen mucho mejor con los datos de gravedad y las mediciones atmosféricas”.
Las estimaciones previas se basaban en datos recogidos en los años 70 por las misiones Voyager y Pioneer, que utilizaron una técnica llamada ocultación por radio.
Cuando las sondas enviaban señales a la Tierra desde el lado opuesto del planeta, la atmósfera de Júpiter refractaba parte de esas ondas. Analizando esa desviación, los investigadores podían calcular su tamaño.
La situación cambió en 2021, cuando la sonda Juno fue colocada en una órbita que la llevó por detrás de Júpiter desde la perspectiva terrestre.
Esto permitió realizar mediciones regulares de ocultación por radio, combinadas con técnicas modernas de procesamiento de datos.
Además, los investigadores pudieron incorporar información reciente sobre los intensos vientos que azotan el planeta, algo que antes no se tenía en cuenta en los cálculos.
Aunque la diferencia sea de apenas unos kilómetros, estos ajustes mejoran los modelos sobre la estructura interna de Júpiter y ayudan a comprender mejor no solo este planeta, sino también otros gigantes gaseosos dentro y fuera de nuestro Sistema Solar.