La NASA descubre que la microgravedad del espacio destroza los huesos, gracias a los ratones

Los ratones viajan a la ISS para confirmar algo crucial para las próximas misiones de la Luna y Marte. La NASA confirma que los huesos se deterioran por la falta de gravedad.
Ahora que las misiones de Artemis III están prontas a ser ejecutadas y los ambiciosos planes que tiene Elon Musk de viajar a Marte están en proceso con SpaceX, los científicos están trabajando para descubrir nuevos detalles sobre las consecuencias de la exposición a la radiación espacial y la microgravedad.
De hecho, el mismísimo Donald Trump quiere que los astronautas vayan a la Luna en los próximos años, pero hay varios obstáculos que la humanidad debe superar para que esto sea posible sin inconvenientes.
Pues bien, como parte de un nuevo experimento, los investigadores han enviado ratones a la base de la Estación Espacial Internacional para determinar cómo se comporta el cuerpo de estos animales bajo los efectos de las condiciones espaciales y el resultado podría ser crucial para tener más medidas de seguridad en el futuro.
Las piernas de los astronautas serían las primeras partes en sufrir problemas al estar expuestos en el espacio

Aunque ya la Agencia Espacial Europea ha traído una noticia impresionante sobre la vida extraterrestre, de nada sirve si los humanos no se adaptan y evitan los problemas de la gravedad cuando se propongan a ir a explorar otros lugares del sistema solar.
En un informe compartido en PLOS, varios científicos de la NASA y el laboratorio Blue Marble Space Institute of Science han compartido detalles sobre el deterioro del cuerpo cuando está por mucho tiempo en el espacio.
Si bien ya se sabe que los astronautas sufren de daño óseo y atrofia muscular al mantenerse expuestos a este estado por la falta de carga mecánica, el reciente estudio determina de forma precisa cuáles son las principales partes que se ven afectadas y cómo poco a poco pueden destruirse desde adentro.
Los roedores en cuestión cuentan con 16 semanas de vida y se han quedado en la ISS durante 37 días con la microgravedad que conlleva. Tal y como se puede apreciar en las imágenes compartidas, han encontrado que los fémures son los que más daño reciben durante la exposición.
Con tan solo estar en la estación sin hacer prácticamente nada, los individuos han mostrado una pérdida ósea significativa en poco tiempo. Esta parte de las piernas se consume por dentro en las cavidades internas de las rodillas y cadera, haciendo que la estructura ósea sea cada vez más débil.
Según lo que se explica, un astronauta promedio sufre de una descompresión de columna vertebral que aumenta las probabilidades de presentar hernias discales al volver a la Tierra y adaptarse a la gravedad del planeta.
El desgaste podría en un humano se genera aproximadamente un 2% por mes en el espacio y los músculos pierden hasta un 20% por 6 meses en microgravedad. Al parecer, los fémures son los principales afectados porque son los que soportan el peso con mayor frecuencia y, al estar en una ingravidez prolongada en la estación, se deterioran más rápido porque no reciben la carga gravitacional adecuada.
La solución a todo esto es la realización de ejercicios especiales y dirigidos directamente a las zonas con mayor probabilidad de ser perjudicadas por la falta de presión. Por lo tanto, la NASA actualmente estaría investigando una manera de contrarrestar el consumo de los huesos para poder garantizar la salud de los tripulantes que tengan que estar por más tiempo en el espacio en las próximas expediciones.