Este lugar de la Tierra ya está listo para no volver a ser pisado por ningún ser humano en 100.000 años

Onkalo, el cementerio de residuos nucleares de Finlandia bajo tierra, comenzará a almacenar restos nucleares en 2025.
Nadie volverá a pisar sus túneles hasta 100.000 años después.
En el remoto suroeste de Finlandia, bajo una idílica superficie de pinos y paisajes nórdicos, yace un proyecto audaz que marcará un hito en la gestión de residuos nucleares: Onkalo, el primer sitio de almacenamiento permanente de residuos nucleares en el mundo.
Este vasto complejo subterráneo, ubicado a 450 metros bajo tierra, está diseñado para albergar material nuclear altamente radioactivo durante 100.000 años, tiempo suficiente para abarcar siglos de generaciones y cambios en la civilización.
En un innovador esfuerzo por abordar la gestión de residuos nucleares, Finlandia está a punto de convertirse en el primer país en enterrar material nuclear profundamente en el subsuelo de su tierra.
En el proyecto Onkalo, las varillas radiactivas serán envueltas en cilindros de hierro fundido y cobre, y luego selladas en arcilla de bentonita. El proceso de construcción y operación de este cementerio nuclear pionero en el mundo es llevado a cabo por Posiva, una compañía finlandesa responsable de la gestión segura de desechos nucleares.
El corazón del proyecto es una red de túneles que se adentran en el lecho rocoso, donde se depositarán los residuos radiactivos. "La ingeniería detrás de este proyecto es excepcional", afirma Johanna Hansen, coordinadora de investigación y desarrollo en Posiva.
"Hemos diseñado sistemas de seguridad múltiples y soluciones técnicas innovadoras para garantizar que el material radiactivo esté aislado del entorno durante los próximos 100.000 años", asegura.
La experiencia de una reportera de la BBC en Onkalo
Erika Benke, periodista de la BBC, tuvo la oportunidad de visitar Onkalo y experimentar su ambiente inusual de primera mano. A medida que el grupo de visitantes se preparaba con chaquetas de alta visibilidad, botas impermeables y cascos con rastreadores de ubicación, Benke confiesa que la atmósfera estaba llena de una mezcla de anticipación y nerviosismo.
En su relato, describe cómo el grupo ingresó a las galerías subterráneas, bien ventiladas y adaptadas: "Me encuentro en un túnel oscuro, con espacio para que lo cruce un vehículo, aquí los residuos nucleares gastados se descompondrán durante milenios, nadie pisará aquí en 100.000 años", escribe.
Su experiencia subraya la impresión duradera de la fragilidad humana frente a las fuerzas de la Tierra, mientras se adentraba en un lugar destinado a permanecer inexplorado durante incontables generaciones.
La cueva de residuos nucleares, operativa a partir de 2025
El proyecto Onkalo tiene como objetivo estar operativo a partir del año 2025, marcando un paso audaz hacia un futuro sostenible en la gestión de residuos nucleares. A medida que la humanidad enfrenta el desafío de lidiar con los residuos nucleares a largo plazo, se erige como una opción, altamente discutida, para abordar la cuestión.
En un contexto en el que Japón decidiera recientemente verter al Pacífico las aguas de la central Fukushima, aún persisten preguntas sobre cómo comunicar los riesgos a las generaciones futuras. El experimento de Finlandia con la seguridad nuclear podría establecer un modelo a seguir en todo el mundo, o descartarlo.
Onkalo será un testimonio de la necesidad humana para encontrar soluciones a problemas complejos y garantizar la seguridad. Con cada paso cuidadosamente calculado y cada medida de seguridad implementada, Finlandia se prepara para almacenar sus residuos nucleares.
