¿Se está preparando China realmente para el fin del mundo?

Generado con IA

Científicos del gigante asiático han estado llevando a cabo experimentos para garantizar las comunicaciones en caso de un conflicto internacional. Todo apunta a que China se prepara para el peor de los escenarios.

Según el Reloj del Fin del Mundo (o del Apocalipsis), la humanidad está a 90 segundos de una catástrofe irremediable. En realidad, no es algo ni mucho menos nuevo. Hace décadas (desde los años 40 y el lanzamiento de las bombas de Hiroshima y Nagasaki) que se lleva tratando este tema. Y lo cierto es que, minuto arriba o minuto abajo, nada ha cambiado realmente. 

Pero eso no quita para que algunas potencias se estén preparando para un posible fin del mundo. Entendiendo por fin del mundo aquellas amenazas que podrían cambiarlo todo. Al menos, en el caso de China, sí da la impresión de que se lo están tomando bastante en serio. Según informan varios medios especializados en Asia, la potencia mundial quiere estar lista, por si acaso. 

China, ¿preparándose para una amenaza global?

El caso de las armas nucleares es, cuanto menos, curioso. Por un lado, parece que en las últimas décadas (desde que se desarrollaron, vaya) han creado una especie de statu quo entre las grandes potencias, sin conflictos a nivel global, más allá de guerras frías y situaciones diplomáticas tensas. Pero incluso así, son una amenaza, y China es un país que lo tiene muy presente.

¿Qué sucedería en el caos de un ataque nuclear? Pues que lo primero que se intentaría verificar serían las comunicaciones. Sin ellas, este hipotético “juicio final” realmente se convertiría en un auténtico caos. Por ellos, científicos chinos llevaron a cabo un experimento para evaluar la resistencia de sus equipos de comunicación en el caso de que se efectuara un conflicto nuclear.

Básicamente, el objetivo del simulacro fue verificar si los sistemas de comunicación de China podrían funcionar bajo escenarios catastróficos, como una explosión nuclear en altitud. Este ejercicio, realizado por ingenieros del Grupo de Tecnología Electrónica de China (CETC), sometió el hardware de enlace de datos a condiciones más extremas de lo habitual, desde un prisma militar.

Desde un punto de vista técnico, los chinos decidieron someter su hardware de enlace de datos a condiciones que simulaban una explosión nuclear en la estratosfera. Esta posibilidad se conoce más bien como un ataque de pulso electromagnético de altitud (HEMP). De producirse, estas detonaciones influirían teóricamente en las comunicaciones del país (o de cualquier otro, claro).

¿Cuáles son las intenciones de China? 

Al menos sobre el papel, China se ha comprometido a no dar un primer paso hacia una guerra nuclear. Esa, al menos, es la postura oficial al respecto. Pero eso no querría decir, cabe suponer, que no tomaran represalias ante un ataque por parte de otra potencia, como podría ser el caso de Estados Unidos, Rusia o quien fuese. Y más aún en los tiempos que corren.

De hecho, aunque no se han especificado las razones por las que se han llevado a cabo este experimento, muchos expertos coinciden desde hace tiempo en que las tensiones geopolíticas que existen actualmente (así como los conflictos internacionales, cada vez más acusados) explican por qué las principales potencias del mundo parecen estar más tensas y alertas que nunca. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: