Aunque tienen un diseño abierto que no me convence, los Anker Soundcore Aerofit 2 me han abierto los ojos

Los Soundcore Aerofit 2 de Anker vienen a demostrar que comodidad y poder escuchar el entorno no está reñido con una buena calidad del sonido.
Siempre he sido una gran defensora de los auriculares in-ear más cerrados, los que te aíslan por completo del mundo exterior y te meten de lleno en una auténtica burbuja.
Esa sensación de hermetismo, de poder sentir los graves, con una cancelación de ruido perfecta, han sido mis grandes necesidades a la hora de comprarme unos auriculares. Por eso, cuando probé los Soundcore Aerofit 2 de Anker, estaba convencida de que no serían para mí. Pero me he equivocado.
Estos auriculares demuestran que se puede escuchar música, podcast o lo que quieras con un muy buen nivel de detalle que no se suele esperar en este tipo de formatos.
Al ponérmelos por primera vez, aparte de apreciar ese peso casi inexistente y esa comodidad absoluta, he cambiado un poco mi idea original. Estos Aerofit 2 no buscan encerrarte, sino darte lo mejor de ambos mundos. Son capaces de encontrar un equilibrio entre calidad del sonido, comodidad y conciencia del entorno.

Un diseño abierto que no deja a un lado una buena calidad de sonido
Tras haberlos probado a fondo, vas a encontrarte con unos muy buenos graves, aunque tampoco puedo negar que no llegan a una potencia equiparable a unos in-ears. A pesas de esto, el ruido externo, bien sean coches o las propias voces o música de un gimnasio, no suponen un excesivo problema.
Vas a escuchar lo que ocurre a tu alrededor, pero no lo suficiente como para perder el hilo cuando estás metido en tu mundo escuchando un podcast, por ejemplo. Además, un punto muy a favor de estos Soundcore Aerofit 2 es que cuentan con ganchos ajustables.

Puedes moverlos en función del tamaño de tu oreja, lo que permite que la fijación con respecto a tu pabellón auditivo sea perfecto. No se mueven y, por lo tanto, mejoran cómo tú percibes el sonido al tenerlos perfectamente colocados donde deben.
Además, al no tener que introducirlos directamente dentro del oído, no crean presión ni dolores tras un rato de uso. Puedes estar horas y horas con ellos puestos sin que supongan un problema.

Por supuesto, estos auriculares no pretenden competir con los modelos más caros con cancelación activa de ruido, pero sí buscan un punto de naturalidad y comodidad que me ha dejado muy buen sabor de boca.
Con todo esto, para una persona como yo que siempre elige modelos cerrados, me he llevado una sorpresa. Anker ha conseguido que este modelo conserve buena parte de la riqueza de sonido sin el aislamiento extremo. Quizás los melómanos más puristas les encuentren bastantes pegas, pero para el día a día, y especialmente para hacer deporte, tienen un balance perfecto.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.