LG redefine la durabilidad y la calidad de imagen en sus televisores gracias a la tecnología OLED

Los televisores de LG con OLED consolidan su liderazgo, gracias a su durabilidad, que es hasta cuatro veces superior a la de un LED convencional y que garantizan negros puros y menos reflejos.
La evolución en el mercado de los televisores ha llevado a los fabricantes a competir en diferentes ámbitos. Desde la calidad de la imagen como la experiencia de uso y la durabilidad; tres aspectos que LG aúna bajo un formato cada vez más extendido, la tecnología OLED.
La tecnología OLED es aquella en la que cada píxel produce su propia luz, esto es, es autoemisivo. Esto sucede cuando recibe electricidad y, de esa manera, funciona de manera independiente, sin necesidad de contar con retroiluminación trasera.
Para muchos usuarios, esta es su tecnología de imagen predilecta, debido a que su sistema favorece los negros absolutos, mayores contrastes y una buena visualización desde distintos ángulos. Además, se integra en dispositivos ultrafinos.
Televisores LG cada vez más habituales en los hogares y duraderos
Esta tecnología se ha convertido en una de las grandes referencias del sector, gracias a funcionalidades pensadas no solo para disfrutar mejor los contenidos audiovisuales, sino también para hacerlo en las mejores condiciones y cuidando de la salud ocular.
Es así como lo han puesto en evidencia plataformas como Rtings, que ha avanzado que estos paneles y, en concreto, los de LG, son hasta cuatro veces más fiables que un LED convencional. Además, los de esta marca son los que menos se estropean.
De esta manera, en cuanto a los fallos totales, que se corresponden con aquellos televisores que no se pueden reparar y se averían de forma indefinida, la compañía surcoreana obtiene unos resultados prometedores y de los que puede presumir en la actualidad.
Tanto es así que, frente a la competencia, LG obtiene los mejores resultados en este apartado, al registrar un 4,1% de televisores averiados. El resto, en cambio, se mueve entre valores que van del 10% al 38,5%, lo que evidencia la calidad que prometen los modelos de esta marca.
No está de más comentar cómo los OLED destacan por encima de otros televisores LCD, debido a que los fallos parciales en estos son del 25,6%, debido principalmente a problemas con la retroiluminación. Asimismo, los fallos totales, también son menores, con un 15% de ellos en los OLED, frente al 21% en los LED.
Modelos con hasta 10 años de garantía y mejor experiencia de uso
LG quiere demostrar que sus televisores pueden durar años y años en el hogar con un cuidado adecuado, motivo por el que ha extendido la garantía de sus televisores OLED a 10 años, confiando en su tecnología y en su trayectoria.
Esta década de protección para sus consumidores, que solo está disponible en modelos seleccionados que funcionen con el formato OLED, cubre todo lo que le suceda al producto, siempre y cuando los daños que se aleguen no hayan sido causados de manera accidental.
Esta garantía, oficialmente conocida como Garantía Comercial LG Care de 10 años, se divide en 3 y 7 años. Los tres primeros se corresponden con la garantía legal, mientras que los otros siete años son de garantía comercial adicional.
Junto con la garantía, los televisores de LG pueden presumir de contar con la certificación de Circadian Performance Factor por Eyesafe. Esta certificación evalúa la emisión de luz de la pantalla y su impacto potencial en los ritmos circadianos.
Para ello, mide cómo la calidad y la composición de la luz pueden influir en el bienestar visual y en los ciclos de sueño. De ese modo, los resultados que ofrecen los televisores pueden variar, según las condiciones de uso y el entorno.
No obstante, cabe apuntar que los OLED disponen de una tecnología que contribuye a reducir la fatiga ocular y la alteración del sueño, al proporcionar un 50% menos de luz azul. Además de esto, LG ha logrado que los reflejas no sean un problema en sus televisores. De hecho, los reduce hasta un 99,7%, el menor índice del mercado, tal y como certifica Intertek.

