Investigadores descubren "puntos calientes" en las pantallas OLED, que podrían reducir la vida de tu televisor

Investigadores detectan fallos térmicos en pantallas OLED: los "puntos calientes" amenazan con romper tu TV antes de tiempo. Un problema de diseño que afecta a la imagen.
En los últimos años, es indudable que las pantallas OLED se han convertido en las preferidas de muchos usuarios. Tanto a la hora de elegir un televisor como al decantarse por un modelo de teléfono móvil. Es algo bastante comprensible, si se tiene en cuenta la calidad que acostumbran a tener. No obstante, quizá no todo sea tan bueno con ellas, después de todo.
Así al menos lo denuncian un grupo de investigadores de la Universidad de Míchigan, en Estados Unidos. Según ellos, este tipo de pantallas están formadas por lo que ellos mismos denominan como "puntos calientes". Algo que, a la larga, podría estar perjudicando la vida útil de los propios dispositivos. Es decir, provocando que duren menos en buenas condiciones de lo que nadie desearía.
El problema de las pantallas OLED, según un estudio

A medida que la tecnología avanza, es indudable que esta también se vuelve más vulnerable, Cuanto más complejo es un televisor, un móvil o una videoconsola, más posibilidades hay de que se estropee antes. ¿Quién no ha pensado aquello de que antes las cosas, incluidos los televisores y los teléfonos, duraban más? Ahora, sin embargo, un estudio ha puesto el foco en las pantallas OLED.
La investigación se centra en los denominados "hotspots", o puntos calientes. Es decir, zonas microscópicas dentro de los píxeles OLED donde la luz y la corriente eléctrica se concentran de forma, dicen, desproporcionada. De hecho, aunque estas pantallas den la impresión de encenderse de manera uniforme, no lo hacen. Es solo lo que parece a simple vista, pero no a nivel nanométrico.
Así lo aseguran los científicos. Estos especifican que la electricidad no fluye de manera homogénea a través de los materiales orgánicos que componen las pantallas OLED. Al contrario, lo que sucede es que la corriente sigue caminos específicos, como si se tratara de pequeños "ríos" que atraviesan un terreno irregular. Donde estos "ríos" convergen, son los puntos calientes.
¿Qué es lo que sucede? Pues que es precisamente ahí donde la intensidad luminosa puede ser mucho mayor que en el resto del píxel. En algunos casos, estas zonas concentran entre diez y cien veces más corriente que otras áreas que tienen alrededor. Hasta ahora, se pensaba que estos puntos eran estáticos, pero ahora los científicos han descubierto que no es así.
La vida útil de los televisores
El problema, dicen los expertos, es que este proceso genera un desgaste dentro del píxel (uno desigual, para más inri). ¿Y qué provoca eso? Pues diferentes problemas, capaces de ir desde una prematura falta de brillo, hasta descoordinación en los colores, o incluso molestas marcas. Lo cual con el paso del tiempo puede acabar afectando mucho a la calidad general de la imagen.
La clave está en la naturaleza de los materiales OLED, explican los investigadores. A diferencia de los semiconductores tradicionales, que suelen tener estructuras cristalinas ordenadas, los materiales orgánicos utilizados en estas pantallas tienen una estructura más irregular, conocida como amorfa. Además, como todo es tan pequeño, hasta ahora nadie parecía haberse percatado.
