Nació como imitación de Viernes 13 y terminó siendo una longeva saga de terror que ahora puedes ver en streaming

Influidos por el éxito de La matanza de Texas y La noche de Halloween, los slashers se volvieron realmente populares durante toda la década de los 80.
Los años 80 fueron una época próspera en lo que a cine de terror se refiere. Sobre todo si uno se centra en las llamadas películas slashers. Ya se sabe, esas en las que un asesino, con poderes sobrenaturales o no pero con muy mala uva, se carga a todo lo que se mueve. De hecho, todo comenzó unos pocos años antes, con films como La matanza de Texas o La noche de Halloween.
Hollywood se dio cuenta de que con poco dinero y mucha sangre se podía atraer al público a los cines (sobre todo a la chavalería), y no tardaron en ver la luz clásicos como Viernes 13. Curiosamente, esta última inspiró a otra saga muy, muy parecida que, aunque nunca ha gozado del mismo éxito, cuenta con un buen número de secuelas y puede verse en estos momentos en streaming.
Viernes 13 no fue el único slasher de campamentos
Casi todo el mundo conoce Viernes 13, hasta aquellos que nunca han visto al mítico Jason matando adolescentes con su machete y su máscara de hockey. Bueno, en el film original hay muy poco del asesino aún, pero incluso así el film se convirtió en un gran éxito de taquilla. Algo que propició que solo un par de años más tarde surgiera uno de sus imitadores más aventajados: Campamento sangriento.
En gran medida, es imposible imaginar Campamento sangriento, una película escrita y dirigida por Robert Hiltzik, sin tener presente Viernes 13. Las dos comienzan con una premisa parecida: un campamento de verano se transforma en drama cuando unos monitores despistados terminan por originar una tragedia. Cuando años después se vuelve a la "normalidad", alguien quiere venganza.
Aunque la ambientación y el punto de partida entre Viernes 13 y Campamento sangriento son calcados, hay diferencias. Por ejemplo, esta última renuncia casi por completos a los toques sensuales habituales en los slashers (más aún en los 80, más descocados que ahora). Más que nada porque gran parte de los protagonistas son chavales tirando a demasiado jóvenes.
Además, para ser un exponente del género, Campamento sangriento no hace demasiado honor a su nombre en castellano: exceptuando algunos momentos concretos, no tiene demasiada sangre… aunque sí muertes pintorescas. Pero sobre todo cuenta con un final que los amantes de este tipo de películas siempre han tenido en alta estima. No tanto por sorprendente como por impactante.

El comienzo de una saga peculiar
Otra semejanza entre Campamento sangriento y Viernes 13 es que ambas costaron cuatro duros y lograron ser muy rentables. Por supuesto, Viernes 13 jugaba en una liga distinta, pero aún así Campamento sangriento logró recaudar 11 millones de dólares en cines, una cifra muy digna para un film tan barato. Por supuesto, las secuelas no se hicieron esperar.
Estas cambiaron el tono juvenil pero bastante siniestro y grotesco de la primera por algo más cercano incluso a la parodia: más humor, más desnudos y la hermana de Bruce Springsteen, Pamela, en el papel protagonista. Los amantes del género pueden ver ahora las tres primeras en Filmin y sacar sus propias conclusiones. ¿De verdad merecen considerarse films de culto?