Después de 6 años de viaje, la nave europea BepiColombo podría no llegar a Mercurio

Es una de las misiones más ambiciosas de la Agencia Espacial Europea, en colaboración con la Agencia Espacial Japonesa. La misión BepiColombo corre peligro.
Lleva desde 2018 surcando el espacio, camino de Mercurio, el planeta menos explorado del Sistema Solar interior. Cuando apenas queda un año para llegar, un fallo en los propulsores ha puesto en peligro la misión BepiColombo de la ESA y la JAXA.
La misión BepiColombo es una de las más ambiciosas que ha puesto en marcha la Agencia Espacial Europea (ESA), en colaboración con la Agencia Espacial Japonesa (JAXA).
Una misión de 2.000 millones de euros que tiene como objetivo explorar Mercurio, uno de los planetas menos conocidos del Sistema Solar interior.
Problemas en la misión BepiColombo
La nave BepiColombo despegó en octubre de 2018, a bordo de un cohete Ariane 5. Es un novedoso diseño en tres partes: el Orbitador Planetario de la ESA, el Orbitador Magnetoscópico de la JAXA, y el Módulo de Transferencia.
Este módulo es clave, ya que se encarga de capturar la energía solar y convertirla en electricidad, para alimentar todos los sistemas de ambos orbitadores, y también los propulsores de la nave BepiColombo que los transporta hacia Mercurio.
BepiColombo tiene previsto desplegar los orbitadores en Mercurio, en diciembre de 2025. Tras casi seis años de viaje y apenas un año y medio para concluir, un problema en los propulsores, ha puesto en peligro la misión.
Hay que decir que no es que la nave europeo-japonesa vaya a tardar siete años en llegar a Mercurio. En realidad, ya ha pasado tres veces cerca del planeta, y en septiembre hará el cuarto acercamiento. Completará otros dos antes de soltar los orbitadores.
En viajes tan largos (Mercurio está a entre 77 y 122 millones de Kilómetros de la Tierra), las naves usan la gravedad de las lunas y planetas como "catapulta" para coger velocidad, o como freno de mano.
En este caso, BepiColombo se acercará a Mercurio otras tres veces, para frenar, y así poder ser "atrapada" por la gravedad del planeta, para que los orbitadores puedan ser desplegados. Ahora mismo va demasiado rápido, y frenar con los propios propulsores requeriría una energía inmensa, que la nave no tiene.
Según explica la ESA en un comunicado, el pasado 26 de abril, los propulsores de la BepiColombo comenzaron a perder energía, sin que aún sepa la razón. El 7 de mayo consiguieron estabilizarlos a un 90% de potencia, pero aún no consiguen alcanzar el 100%.
Ahora están trabajando en dos direcciones. Por un lado, descubrir la causa del fallo. Por otro, mantener estable ese 90% de potencia, y rehacer los cálculos de los diferentes virajes.
Si lo consiguen, el próximo acercamiento a Mercurio en septiembre, se podrá llevar a cabo sin problemas. Pero los siguientes son una incógnita. Por eso la ESA, ahora mismo, no puede asegurar que la BepiColombo pueda soltar los orbitadores, en diciembre de 2025.
Los orbitadores están diseñados para estudiar la composición, la atmósfera, la magnetosfera y la historia de Mercurio, así como para responder cuestiones sobre la formación y evolución de nuestro Sistema Solar. Crucemos los dedos para que los técnicos de la ESA puedan arreglar los propulsores, y la BepiColombo complete su misión a Mercurio con éxito.
