Nadie lo dice, pero contestar con un simple "¿Sí?" a números desconocidos puede salirte muy caro

Mujer preocupada durante una llamada sospechosa
Mujer preocupada durante una llamada sospechosaImagen generada con IA
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El fraude del "sí" usa una respuesta tan común como contestar al teléfono para intentar engañarte. Así funcionan estas llamadas falsas y estas son las señales que deberían alertarte.

Los estafadores no suelen empezar una llamada con amenazas. Más bien se hacen pasar por trabajadores de un banco, una operadora o una empresa conocida y usan algunos datos, una excusa creíble o un problema inventado para ganarse tu confianza.

Es una forma de suplantación que aparece en muchas estafas telefónicas y también en el vishing, un engaño por voz pensado para conseguir información, dinero o provocar una acción concreta.

Dentro de esas técnicas aparece el llamado fraude del "sí", sobre el que INCIBE lleva alertando desde 2023. Aprovecha algo tan cotidiano como responder con un sí al descolgar.

Algunas llamadas intentan que la víctima crea que ya ha aceptado una contratación y, luego, le ofrecen una supuesta solución para cancelarla. Aquí empieza el verdadero problema, porque el miedo a un cargo inesperado puede llevar a facilitar datos personales, bancarios o códigos que el estafador no tenía antes.

Así funciona realmente el fraude del "sí"

Estafa telefónica
Estafa telefónicaDepositPhotos

No existe un único guion, pero las modalidades documentadas comparten la misma idea, que es aprovechar una conversación normal para crear después una falsa apariencia de consentimiento.

Una de las técnicas consiste en hacer preguntas pensadas para provocar una respuesta afirmativa. "¿Es usted el titular?", "¿me escucha?" o cualquier otra cuestión sencilla puede servir para conseguir un "sí" limpio y grabarlo sin que la persona sospeche nada.

Ese fragmento de voz puede reutilizarse para intentar hacerse pasar por la víctima o simular que ha aceptado una contratación, una modificación de servicio o alguna otra gestión. 

Si los delincuentes ya disponen de datos como el nombre, el teléfono, la dirección o información asociada a una cuenta, pueden combinarlo todo para dar más credibilidad a la suplantación de identidad.

También pueden utilizar la grabación para construir una historia falsa durante la propia estafa. Tras conseguir el "sí", aseguran que la persona acaba de autorizar un servicio o una suscripción y utilizan esa supuesta aceptación para meter presión. El objetivo es que la víctima crea que ya se ha comprometido a pagar y actúe con prisas para cancelar algo que quizá nunca contrató.

A partir de ahí pueden pedir datos bancarios, números de tarjeta, contraseñas, códigos recibidos por SMS o incluso un pago con la excusa de detener el cargo. El sí sirve entonces como pieza para hacer creíble el engaño y empujar a la víctima a entregar aquello que realmente necesitan para sacar dinero o hacerse con sus cuentas.

En España, además, determinados contratos telefónicos están sujetos al artículo 98.6 de la Ley de Consumidores. 

Cuando la empresa inicia la llamada en los casos recogidos por esa norma, el consumidor queda vinculado después de firmar la oferta o enviar su aceptación por escrito, por lo que un saludo no sustituye esos requisitos.

Qué hacer si recibes una llamada sospechosa

No existe una palabra mágica que impida este fraude. Responder "dígame" en lugar de "sí" puede evitar entregar una afirmación aislada, pero no sirve de protección si después facilitas contraseñas, códigos, datos bancarios o realizas pagos bajo presión.

Por ello, debes seguir estas recomendaciones para evitar ser víctima de una estafa telefónica:

  1. Corta la conversación si algo no encaja y no sigas respondiendo para descubrir hasta dónde llega.
  2. ​No facilites contraseñas, datos bancarios ni códigos de verificación, y no realices pagos durante la llamada.
  3. ​Comprueba cualquier supuesta contratación desde el canal oficial de la empresa, buscando tú mismo el teléfono o la web.
  4. ​Guarda el registro de llamadas, mensajes y cualquier otra prueba relacionada.
  5. ​Revisa movimientos bancarios y avisos para detectar operaciones que no reconozcas.
  6. ​Cambia únicamente las credenciales que hayas podido exponer; haber dicho "sí" no obliga a cambiar todas tus contraseñas.

INCIBE ofrece el 017, un servicio gratuito y confidencial de ayuda en ciberseguridad. Si aparece un cargo, una contratación o una suplantación real, conserva las pruebas y denuncia ante la policía.

Cabe señalar que el verdadero peligro no está en una palabra mágica capaz de vaciar una cuenta, sino que está en la confianza, la presión y los pasos que el estafador intenta conseguir después.

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