Nuevo fraude en nombre de la DGT: "Si te llega este correo bórralo inmediatamente, es una estafa"

La Dirección General de Tráfico continúa siendo un filón para los ciberdelincuentes, que tiran de ingeniería social para seguir sumando nuevas víctimas.
De las numerosas estafas de phishing que existen actualmente, la DGT es una de las entidades preferidas por los ciberdelincuentes. En realidad, se aprovechan de ella para realizar numerosos fraudes, que van desde los SMS maliciosos hasta los engaños relacionados con las nuevas balizas V16 que ya son obligatorias para todos los conductores en España.
Pero sin duda la estafa más común es la que tiene que ver una y otra vez con multas falsas. Es una amenaza que incluso la propia Dirección General de Tráfico ha denunciado habitualmente, pero incluso así siempre vuelve, de manera periódica. Los sutiles cambios en su estrategia provocan que la gente continúe picando, y las víctimas se cuentan por miles.
Nueva estafa en nombre de la DGT
Está claro que, lejos de detenerse, las estafas digitales siguen evolucionando, y una de las más recientes vuelve a utilizar el nombre de la Dirección General de Tráfico (DGT) para engañar a los ciudadanos. Según alertas difundidas en los últimos días, la Policía Foral ha avisado de una campaña fraudulenta que simula comunicaciones oficiales sobre multas de tráfico pendientes.
El mensaje acostumbra a estar formado por frases como "no hemos recibido el pago de su multa" o notificaciones similares que tienen que ver con recargos si no se realiza el pago en un plazo breve. Este tipo de comunicaciones buscan generar urgencia para que la víctima haga clic en un enlace y facilite sus datos personales o bancarios. Todo vale a la hora de generar miedo.
Una vez más, las autoridades han insistido en que ni la DGT ni otros organismos oficiales por el estilo se valen de este tipo de comunicaciones para ponerse en contacto con los conductores. Y tampoco solicitan pagos urgentes mediante enlaces enviados por SMS o redes sociales.
El problema es que los ciberdelincuentes utilizan logos y páginas webs que imitan a las oficiales, y que con ayuda de la inteligencia artificial cada vez son más complicadas de identificar. Por eso, insisten los expertos, lo más importante es tener siempre presente por dónde llega el supuesto aviso. Si se trata de un correo electrónico, simplemente bórralo, ni te lo pienses.
¿Por qué estos timos siguen existiendo?
La respuesta más sencilla está clara: porque continúan funcionando. A pesar de que se trata de una estafa muy común y reincidente, la gente teme que pueda ser verdad. El hecho de recibir algo en nombre de la DGT hace dispararse todas las alarmas, inconscientemente, y de ahí que no se piense con normalidad. Por eso es tan importante insistir en ello.
Además, hay que tener en cuenta que para los estafadores estos fraudes son un chollazo. Con la IA, no cuesta nada ponerlos en marcha, ni tampoco supone un gran esfuerzo enviarlas masivamente a todo el mundo. Así, simplemente con que unas pocas víctimas caigan en la trampa, ya es rentable. El problema es que no son solo unos cuantos quienes terminan picando. Más bien al contrario.