El peligro de las redes WiFi públicas en aeropuertos: "El 25% de los turistas ya han sido hackeados"

Conocidas habitualmente como "evil twins", estas amenazas se vuelven mucho más frecuentes durante los meses de verano: hacerlas es muy sencillo para cualquiera.

Todo parece indicar que los aeropuertos no son sitios especialmente seguros para la tecnología. Hace apenas unas horas saltaba la noticia: cuidado con las bandejas para depositar objetvos, porque roban muchísimos teléfonos de ellas. No obstante, existe otro riesgo menos físico pero igual de peligroso: el de las redes WiFi públicas que hay en ellos, y a las que mucha gente se conecta.

En realidad, no es un peligro nuevo. En numerosas ocasiones los expertos han advertido acerca de ellas, e incluso las han bautizado como "evil twins" (algo así como "gemelas malvadas"). Sin embargo, ha sido precisamente ahora, durante el verano, cuando más se han alzado las voces de alarma. Muchos viajeros son víctimas de este fraude, y medios especializados explican por qué. 

Las redes WiFi falsas de los aeropuertos en verano

La época estival tiene muchas bendiciones para la mayoría de la gente: el buen tiempo (excesivamente caliente para algunos), las vacaciones, la playa… Pero también esconde un lado menos amable: es cuando más estafas se producen. Aquellos que abandonan su domicilio, de hecho, son quienes más vulnerables resultan, por eso de salirse de su rutina cotidiana habitual. 

Dentro de los timos más recurrentes, medios especializados señalan el de las falsas redes WiFi como uno de los peores. Estas pueden encontrarse en muchos lugares relacionados con el verano. A veces son capaces de colocarse en hoteles y otros muchos destinos turísticos, pero si hay un lugar especialmente preocupante, ese es sin duda el que forman los propios aeropuertos. 

Para darse cuenta de la envergadura de este problema, solo hace falta echar un vistazo a los datos. Según la compañía experta en ciberseguridad McAfee, el 25% de los viajeros británicos han sufrido ya hackeos al usar algún tipo de Wi‑Fi público en el extranjero. Y lo que es casi peor: un 40% han visto comprometida su información personal. Además, existe una explicación sencilla.

Ellos mismos lo explican: la principal razón por la que las estafas de WiFi falsas crecen tanto, más aún en época estival, es porque casi cualquiera puede llevarlas a cabo. Es decir, que no hace falta ser un gran hacker con profundos conocimientos para crear uno de estos ganchos fraudulentos. La tecnología necesaria para hacerlos no supera los 500 euros. ¿Y qué ciberdelincuente no los tiene?

En vacaciones cuando más se relaja la gente

No es ni mucho menos casualidad que sea durante los meses de verano cuando las redes WiFi y otras estafas similares más proliferan. De hecho, los expertos incluso tienen un término para referirse a qué es lo que sucede. Lo llaman "vacation brain", algo así como "mentalidad de vacaciones". Tienen claro que en sus viajes todo el mundo se relaja y presta menos atención a la seguridad digital.

Por eso, resulta sumamente importante no solo procurar evitar las redes WiFi gratuitas de aeropuertos y demás, sino también fijarse bien en los nombres que estas tienen. A veces, un simple guion puede marcar la diferencia entre una auténtica y otra que no lo es. Por ejemplo, de "Airport_WiFi" varían a "Airport_Wi‑Fi". Y, sobre todo, no hay que compartir nunca información sensible. 

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